Veganismo: argumentos científicos
Fuente: Vegan Outreach

Hay quien piensa que no hay razón para la no-violencia hacia los animales porque entre ellos se comportan de forma violenta. Pero contrariamente, muchos animales no son violentos y a menudo exhiben comportamientos altruistas, incluso en situaciones extremas. Por ejemplo, en un experimento de laboratorio con monos rhesus se les daba de comer sólo cuando tiraban de una cadena que provocaba una descarga eléctrica a otro mono, cuya reacción podían observar a través de una ventana. Antes que infligir sufrimiento al otro, estos animales eligen pasar hambre, padeciendo durante días e incluso semanas (fuente: American Journal of Psychiatry, v.121).

Los veganos son conscientes de que el resto de los animales sufren del mismo modo que puede hacerlo el ser humano. Según el veterinario Michael Fox, "En cuanto al funcionamiento del sistema nervioso central y endocrino, sabemos que no hay diferencias entre el ser humano y otros animales. La bioquímica de los estados fisiológicos y emocionales (de estrés y ansiedad, por ejemplo) difieren poco entre el ratón y el hombre".

La reproducción selectiva ha producido animales que jamás hubieran aparecido de forma natural. Las heridas en las patas son un problema común en la industria del pollo, porque se han ido seleccionando a propósito para producir una enorme cantidad de músculo de pechuga. Para evitar las heridas (porque reducen los beneficios), se está investigando para desarrollar pollos "sin patas y sin plumas". Los animales de granjas industriales de hoy en día han sido desarrollados más allá de los límites normales mediante el empleo de aditivos alimenticios, hormonas de crecimiento, y manipulación de su entorno. Los investigadores anuncian que el desarrollo de la biotecnología obtendrá pollos que crezcan el doble de rápido, gallinas que pongan el doble de huevos y vacas que den el doble de leche.

Más de 500 empresas no experimentan con animales sus productos de belleza o de limpieza. En su lugar, verifican la inocuidad de estos productos mediante modelos informáticos, pruebas in vitro (tubos de ensayo), piel humana clonada, o el uso de ingredientes de la lista oficial de productos inocuos (GRAS).

Sin embargo, otras firmas siguen utilizando animales para sus experimentos inhumanos e inútiles, como el test Draize de irritación del ojo (le aplican a un conejo las sustancias en los ojos entre 3 y 21 días, y suelen provocarles úlceras sangrantes), el test de Dosis Letal (les obligan a ingerir sustancias a un grupo de animales hasta que muere un cierto porcentaje) y el test de abrasión cutánea (les aplican sustancias directamente sobre la piel afeitada). Cada año, aproximadamente 5 millones de animales mueren en las pruebas de productos de limpieza y de belleza. Las víctimas más habituales suelen ser: ratas, conejos, primates, perros, gatos, cerdos, ratones y conejillos de indias.

Suponer que los animales no tiene derechos
y la ilusión de que el trato que reciben de nosotros
no tiene ninguna carga moral es un ejemplo ultrajante
de la barbarie y crueldad occidental.
La compasión universal es la única garantía de moralidad.
-Schopenhauer-

Puesto que un gran número de empresas ofrecen productos seguros y eficaces sin necesidad de torturar ni matar, los experimentos con animales ya no pueden ser considerados como necesarios. Estas son las opiniones de algunos doctores:

"Como médico de urgencias he tratado infinidad de casos de envenenamiento accidental y exposición a productos peligrosos. Sin embargo, no estoy de acuerdo con la propuesta de que las pruebas con animales son necesarias para determinar la seguridad de los cosméticos y otros productos del hogar. Estas pruebas no protegen a los consumidores contra los productos inseguros. En mis 15 años atendiendo urgencias, nunca he encontrado ninguna utilidad en los resultados de estas pruebas para orientar el tratamiento de pacientes que se hayan envenenado". -Daniel Hart-

"Los procesos actuales de las pruebas de seguridad no sólo son extremadamente crueles y desfasados, sino que también son inadecuados para proteger a los consumidores ante los productos inseguros". -Leslie Iffy-

"Entre los profesionales veteranos en salud pública es bien sabido que se puede 'demostrar' cualquier cosa mediante los estudios sobre animales. Esto se debe a que hay muchos sistemas distintos y cada uno proporciona diferente resultados. Seleccionando aquellos resultados que confirman una teoría particular (e ignorando los resultados contrarios), se puede llegar a la 'conclusión' deseada. -Irwin Bross, ex-Director de Bioestadística del Instituto Roswell Park Memorial.

En otras palabras, si una empresa desea probar que su producto es "seguro" para protegerse ante posibles pleitos, puede hacerlo realizando pruebas sobre animales. Como afirmó el Dr. James Gallagher, ex-Director de Investigación Médica de los Laboratorios Lederle, "los estudios sobre animales se hacen por razones legales y no por razones científicas".

Cientos de empresas no aplican pruebas sobre animales, y muchas que antes lo hacían ya han dejado de hacerlo. Entre ellas están Dial, Bon-Ami, Revlon, Avon, Benetton y Estee Lauder. Otras que no experimentan con animales son Amway, Paul Mitchell Systems, Sparkle, St. Ives y Nexxus. En las tiendas de dietética y herbolarios se pueden encontrar productos de belleza y para el hogar biodegradables que no están probados sobre animales y que no contienen ningún producto de origen animal.

El boicot a las empresas que hacen estas pruebas es la forma más efectiva de protestar contra esta crueldad, y hay que hacérselo saber (por carta o teléfono). Algunas de las empresas que aún prueban sus productos de limpieza sobre animales son Procter & Gamble, Lever, Colgate-Palmolive, Johnson & Johnson y Gillette.

Como el sufrimiento no está delante de tus ojos, sigue siendo más fácil comprar el producto que siempre has usado, o la marca que esté de oferta. Pero piensa que cuando compras productos de empresas que experimentan sobre animales, les estás danto más dinero para seguir comprando y matando más animales.