Veganismo: argumentos sociológicos
Fuente: Vegan Outreach

Se estima que el número de veganos en Estados Unidos era de 500.000 en 1994 y crece sin interrupción. Cada vez más gente está escogiendo un estilo de vida vegano. El veganismo es la filosofía que reconoce que los animales sienten dolor y tienen un deseo activo de vivir. Los veganos se esfuerzan para vivir sin contribuir al sufrimiento de ningún otro ser vivo.

La no-violencia conduce a la ética más elevada, que es la meta de toda evolución. Hasta que dejemos de dañar a otros seres vivos, seremos todavía salvajes.
-Thomas Edison-

Nada beneficiará tanto la salud humana e incrementará las posibilidades de supervivencia de la vida sobre la Tierra, como la evolución hacia una dieta vegetariana.
-Albert Einstein-

Nuestros lazos con los animales de compañía no garantizan un trato humano para todos ellos. El exceso de población conlleva que en los albergues caninos sean sacrificados miles de perros y gatos, a veces de forma dolorosa, para dejar sitio a más animales no deseados. Otras "ex-mascotas" acaban sus vidas en un laboratorio de vivisección o como disecciones estudiantiles.

La gente que permite a sus perros y gatos tener camadas para enseñar a sus niños el "milagro del nacimiento" debería asistir al "milagro de la muerte" que tiene lugar en la trastienda de los albergues de animales.

Para abastecer a las tiendas de mascotas con animales impecables, algunos criadores sin escrúpulos tienen "fábricas de cachorros" donde muchos de ellos enferman y mueren por falta de cuidados. Si quieres compañía, comparte tu hogar con animales de la sociedad protectora local. Para reducir el exceso de población, algunos proponen castrar o esterilizar a las mascotas, aunque esto también representa una agresión hacia su naturaleza y por tanto siempre es discutible.

La costumbre inmuniza a la gente ante cualquier atrocidad.
-George Bernard Shaw-

Mucha gente que se considera amante de los animales defiende a los zoos como una forma de promocionar la educación y la conciencia por los animales, y también de preservar especies amenazadas. Sin embargo, la mayoría de ellos son atracciones turísticas o zoos de pequeñas ciudades que sólo tienen animales sin peligro. Además, muchos cachorros del zoo son criados para aumentar la atracción de público, y cuando ya no son motivo de curiosidad matan los que sobran.

Las metas de la educación y conservación no justifican el obligar a un animal a vivir en cautividad. La principal conclusión es que los animales sólo son importantes en la medida del valor que tienen para sus capturadores. Es como encarcelar, mostrar y alimentar individuos de tribus indígenas amenazadas, en vías de desaparición. Cuando uno realmente se preocupa por las especies en peligro, el esfuerzo debe encaminarse a preservar su hábitat, no a encarcelar más animales.

Si vuelves a visitar un zoo, mira a los ojos a los animales enjaulados (especialmente aquellos que tengan jaulas separadas), a ver si están felices o si más bien están aburridos, solitarios y con un comportamiento neurótico (como la movilidad constante).

Después de su captura si son salvajes, o de criarles en cautividad, los animales usados en los circos y rodeos sufren encierros, aburrimiento y largos desplazamientos.

Los animales de circo sufren duros entrenamientos para forzarles a actuar bajo las órdenes del domador. Estos domadores suelen golpear a los animales con látigos.

En los rodeos, el lanzar el lazo sobre los becerros suele causarles fracturas de huesos, rotura de ligamentos y otras heridas internas. La monta de caballos salvajes y toros conlleva someter al animal a punzones eléctricos, productos cáusticos, espuelas afiladas y correas que se clavan en su abdomen para incitarles a moverse y saltar.

840 caballos sufrieron accidentes mortales en las carreras en América durante 1992, mientras que 3566 sufrieron heridas que les impidieron finalizar su carrera.

La caza de animales para alimento provoca menos sufrimiento que su cría en granjas industriales. Sin embargo, en la caza a veces algún animal escapa herido y termina muriendo lentamente agonizando. Otros son abatidos y sus crías mueren de hambre. Si la caza de ciertas especies fuese realmente para el control de la población, como se suele afirmar, escogerían cazar las hembras más que los machos. La caza no es necesaria en absoluto; se puede disfrutar de la Naturaleza y divertirse acechando simplemente con una cámara.

¿Cuándo alcanzaremos el punto en que la caza,
el placer de matar animales como deporte,
sea considerado como una aberración mental?
Debemos alcanzar ese punto en que este "deporte"
sea tomado como una desgracia de nuestra civilización.
-Dr. Albert Schweitzer-

El movimiento vegetariano debería llenar
con alegría las almas de aquellos que llevan
en el corazón la realización del Reino de Dios sobre la Tierra.
-Leon Tolstoy-