Unión Vegetariana Internacional (IVU)
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6º Congreso Vegetariano Europeo
Bussolengo, Italia, 21 a 26 de Septiembre de 1997
Compasión Vegetariana

Giorgio Cerquetti
Fundador y Presidente de Vegetarianismo Internacional

No podemos decirles a los demás por qué deberían ser vegetarianos –todos tienen que descubrirlo por sí mismos- pero podemos enseñarles con nuestro ejemplo. Me gustaría mencionar que durante este Congreso, el Dr. Trespidi está tomando muestras de sangre de algunos de ustedes para chequear cuán saludables son los vegetarianos. He sido cuestionado durante la prueba, de la cual fui voluntario, acerca de qué enfermedades había tenido. En teoría, los vegetarianos no deberían enfermarse nunca, debido a su dieta.

He tenido una experiencia inusual. Descubrí que el 10% de la gente en el mundo sufre de una malformación arteriovascular congénita del cerebro que puede o no salir a la luz durante la vida. Si esta anomalía se presenta como una hernia cerebral, tenemos un aneurisma, que puede ser fatal. He tenido esta experiencia en Estados Unidos 5 años atrás, y salí de ella con vida, pero me dijeron que necesitaría tomar medicamentos durante el resto de mi vida. Cuando le pregunté a los doctores cuánto tendría por vivir, tan sólo me dijeron que no habían estadísticas. Les pregunté como serían las consecuencias si no tomaba las drogas, y me respondieron que podría tener un ataque que terminara en parálisis o muerte. El hecho de que mi malformación fuera congénita, significaba que era un problema que yo había traído aquí desde otra vida, y como estaba comportándome correctamente en ésta, entonces decidí continuar en el mismo camino.

Nuestro potencial es ilimitado. En este momento estoy haciendo un profundo estudio sobre la conciencia y el desarrollo del potencial humano. He pasado mucho tiempo en la India, donde he conocido yoguis quienes hasta han logrado dejar de comer. Se habrán dado cuenta de que ponerse algo en la boca es suficiente para hacer que la sensación de hambre desaparezca, a pesar de que nos toma tiempo absorber la energía que nos dan las sustancias presentes en los alimentos. El hambre cesa inmediatamente porque la comida contiene una energía llamada chi, prana, energía vital o bioenergía, la cual activa nuestra aura vital, nuestro campo de energía, brindándonos la chispa suficiente para mantenernos activos. Una vez que conocemos que hay gente que puede vivir sin comer, apreciamos que con la comida, la calidad es mucho más importante que la cantidad. Las personas frecuentemente creen que alguien con unos kilos de más tiene mejor salud que alguien delgado, pero en realidad, la gente delgada tiende a vivir más, ya que aparentemente, los cuerpos delgados absorben mejor la energía vital. Mi investigación en lo paranormal además – Uri Geller es vegano – me ha convencido que el vegetarianismo favorece el desarrollo de los ESP (poderes extra sensoriales). En sí, la dieta vegetariana es la llave para vivir tanto en el mundo sensorial como en el extrasensorial. En Estados Unidos, la NASA ha creado una dieta modelo para astronautas, que es estrictamente vegetariana y no incluye huevos ni otros productos de origen animal. La dieta consistía en productos de origen vegetal, procesados de una manera no tóxica, la cual permitía que fueran guardados por períodos muy largos y ocuparan muy poco espacio en un medio ambiente reducido. En Estados Unidos también han hecho experimentos en espacios reducidos que han demostrado que la mejor dieta para reciclar como abono los desechos del propio cuerpo es la dieta vegetariana.

Tengo un libro que saldrá pronto titulado “La Revolución Vegetariana”, que trata acerca de un programa para distribuir comida vegetariana alrededor del mundo, cuyos beneficios irán destinados a la gente más necesitada de América. Los vegetarianos hacen el bien durante todo el año al no dañar a otros seres, por lo que tengo la idea de introducir la figura del ‘vegetariano compasivo’, una persona que llega a esta simple comprensión: al no comer carne, me estoy beneficiando a mí mismo y a los animales, y al organizar la distribución de comida vegetariana para otros seres humanos, estoy esparciendo compasión: estoy haciendo un acto de amor no solo a favor de los animales sino también de las personas, ayudándolas a aumentar su bienestar físico y espiritual, con un efecto kármico positivo. Podemos alimentar a un ser humano pobre sin matar a otro ser viviente pobre – el animal.

Con el fin de persuadir a otros a hacerse vegetarianos, necesitamos transitar los siguientes pasos: primero, debemos encontrar la semilla (conversar acerca del vegetarianismo); luego, hallar la tierra (todos aquellos con los que nos ponemos en contacto), y por último, cultivarla pacientemente para estimular a que la semilla crezca, porque la madurez y luego la cosecha llegan en su propio buen momento, y no pueden ser apresuradas. Es importante no ser impacientes con aquellos que aún no están listos para recibir nuestro mensaje: debemos permitirle a nuestro mensaje –que debe ser válido, abierto y sincero- un período de gestación, darles a los demás un tiempo para crecer y luego cultivar. Debemos enviar nuestro mensaje en todas las direcciones, y no sólo hacia pequeños grupos. Este es un momento de transición histórico. No es cierto que ahora las cosas están peores de lo que solían ser: actualmente podemos comunicarnos a través de los medios modernos, y los derechos humanos pesan más que en el pasado. El vegetarianismo incluso tiene efecto sobre los gobiernos y la Iglesia. Este es un momento de transformación, como el amanecer del día: por un lado hay oscuridad, por otro, luz. Ahora es el amanecer de la Nueva Era. Y así como el momento más frío llega justo antes del alba, en la era moderna el período astrológicamente más frío para la humanidad fue entre 1940 y 1945, durante la Segunda Guerra Mundial. Nuevos valores están emergiendo. Es tiempo de reconsiderar, de analizar errores del pasado. Los libros de historia no nos cuentan los desagradables aspectos de los grandes momentos heroicos: muertes, tortura, explotación y sufrimiento. Los verdaderos héroes de la humanidad son aquellos que han predicado amor y respeto por la vida.

Recordemos también que Lenin una vez dijo que hasta las minorías hacen historia cuando dejan de verse a sí mismas como tales. Si no hubiera caminado por esta tierra gente que fue una minoría, hablando acerca del vegetarianismo, manteniendo encendido el faro de la conciencia y la esperanza, entonces no estaríamos en este Congreso hoy. Debemos ser pacientes, y esperar hasta que el tiempo sea el adecuado (Martín Luther King dijo, ‘Tengo un sueño!’), a pesar de que es natural el desear que nuestros ideales fueran más exitosos de lo que son. Es acertado que se le llame ‘pacientes’ a la gente enferma, ya que es precisamente siendo pacientes que llevarán a cabo su recuperación. Debemos sacar a los vegetarianos de su mentalidad de minoría, de ghetto, y quizás encuentros, seminarios, convenciones y cursos cortos puedan ayudar en esta dirección. Podría ser una idea que los realice junto con el Dr. Trespidi, ambos inclinados hacia consideraciones espirituales/ filosóficas y médicas respectivamente. No es bueno para nosotros estar felices sólo en compañía de otros vegetarianos, y sentirse incómodos con los no vegetarianos, porque deberíamos sentirnos por demás cómodos con nosotros mismos, y luego comenzar a ver a los no vegetarianos como potenciales futuros vegetarianos.

No debemos acobardarnos si vemos que fallamos en persuadir a alguien a hacerse vegetariano, debido a que lo importante es sembrar la semilla. Anteriormente hablaba acerca de una ‘recuperación contagiosa’, en la cual, honesta, sincera y científicamente sembrar la semilla. Debemos transformar nuestro comportamiento. En discusiones con no vegetarianos, no necesitamos la aprobación inmediata, ni tampoco victorias obvias. El sol sale tanto si queremos broncearnos, como si no, pero si nos quedamos al sol, nos broncearemos inevitablemente. Si irradiamos una actitud positiva, aquellos con los que nos pongamos en contacto sentirán el beneficio. No deben existir muros ni sectas. Los vegetarianos deben sentirse ciudadanos del mundo. Si aceptamos que los animales tienen tanto derecho a existir como nosotros, entonces debemos dejar de comportarnos como una minoría. Entonces la discusión política es bienvenida, como el Dr. Trespidi diría. Predicar al converso no es suficiente. El éxito real de un Congreso como éste no está en el número de vegetarianos asistentes, sino en el número de no vegetarianos presentes. En el futuro, grupos de personas deberán juntarse no porque son todos vegetarianos, sino porque están todos interesados en el bienestar. El bienestar global y el equilibrio entre el cuerpo y mente son las llaves para convertir a las personas al vegetarianismo.

- traducciones originales al inglés por Hugh Rees, Milan - comisionado por la Associazione Vegetariana Italiana (AVI)

Traducido por Daniela Dini Eberhart