Unión Vegetariana Internacional (IVU)
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6º Congreso Vegetariano Europeo
Bussolengo, Italia, 21 a 26 de Septiembre de 1997
Vegetarianos y Vacunas

Giuseppe Cocca
Cirujano, experto en frutarianismo y ayuno terapéutico, y miembro del Comité Científico de la AVI

En esta charla quisiera compartir con vosotros algunas evidencias y algunas dudas sobre la medicina y las vacunaciones.

Pero antes de hablar sobre las vacunas quisiera contestar a una pregunta que me han planteado en este Congreso: ¿son los cereales una parte esencial de nuestra dieta, especialmente para los bebés menores de dos años? Tengo una niña pequeña de dos años y medio, que ha recibido una dieta basada en la leche de su madre (hasta la edad de 18 meses) y frutas, después con la adición de leche de cabra; tan sólo en los últimos meses ha empezado a comer cereales. Su dieta actual consiste en un 90% de frutas y un 10% de verduras, y bajo el título de frutas estoy incluyendo las semillas oleaginosas, pistachos, almendras y avellanas. Personalmente no creo que los cereales constituyan una parte importante de la dieta humana, y yo los describiría no como un alimento básico sino como un capricho.

Tampoco deberíamos olvidar el importante papel que juega en el crecimiento infantil el alimento básico que son el amor, la paz mental y la confianza, y sé que el Dr. Proietti está de acuerdo con esto. Es esencialmente importante - al menos tanto como la comida - en la medida en que si el bebé no tiene paz mental el sistema digestivo no funciona adecuadamente y la comida no puede ser absorbida adecuadamente. Sin embargo, paradójicamente es cierto que el estrés puede acelerar el crecimiento infantil, como sucede con los animales criados intensivamente. No quiero entretenerme en esto ahora, porque es un tema que debe ser tratado en profundidad.

Pasemos entonces a las vacunaciones, un tema sobre el que siempre han existido muchas incertidumbres y confusiones. La medicina ortodoxa siempre ha asegurado que son inofensivas y sin duda alguna beneficiosas. Detengámonos por un momento a considerar el significado del término "vacunación". En Italia siempre se ha asumido que significa "protección", pero realmente vacunar significa "contagiar": en otras palabras, tenemos que contagiar a nuestros niños para que sus sistemas inmunológicos puedan enfrentarse a algo, y después dependerá de la fortaleza del niño si es capaz o no de reaccionar frente al contagio. También me gustaría que penseis sobre un hecho que puede parecer irrelevante: en la actualidad en Italia tendemos a vacunar a los niños durante sus tres primeros meses de vida. ¿Por qué tan pronto, cuando el sistema inmunológico no está constituido adecuadamente hasta los dos años de edad? Existe de hecho una razón de peso para esto: si los niños pierden el habla o la audición tras la vacunación, ¿contra quién podrán enojarse? Pero si tales reacciones se aprecian sólo a los dos o tres años, nadie establecerá ninguna relación entre el daño y las vacunas. Evidentemente mi punto de vista no es exactamente imparcial, puesto que no pretendo hablar en contra de las vacunas, pero quisiera al menos haceros reflexionar sobre ciertos posibles problemas relacionados con ellas.

Los vegetarianos se muestran críticos ante las vacunas, tanto por razones éticas como de salud. La mayoría de las vacunas se obtienen empleando órganos de animales (como riñones de monos, estómagos de ovejas, médula espinal de conejo o de perro), productos animales (como huevos de gallina o pato), células y tejidos humanos u otras manipulaciones genéticas. Los animales más usados comúnmente para obtener vacunas son los monos, los caballos, los conejos, las ovejas y los perros. Así es como nos enfrentamos a un problema ético: ¿Realmente tenemos derecho a matar cientos de miles de animales para obtener vacunas? Pero si en un futuro se inventasen vacunas elaboradas a partir productos modificados genéticamente, ¿deberíamos aceptarlas? En tal caso, ya no se sacrificarían más animales, y la manipulación genética implica que las vacunas son seguras. Y por tanto nos enfrentamos a otra cuestión: ¿son las vacunas realmente seguras? ¿Y son realmente útiles?

Yo elegí no vacunar a mi hija. Podría haber extendido un certificado falso, como lo hacen muchos doctores aquí en Italia, pero yo preferí un camino distinto. Solicité ciertas informaciones a mi USL (Autoridades Sanitarias Locales), quienes reaccionaron denunciándome al Tribunal de Menores de las Marchas, la región donde mi hija está registrada, que se mostró de acuerdo conmigo, opinando que tenía razón en no vacunar a mi hija. Esta es la información que yo había solicitado a las Autoridades Sanitarias: ¿cuál es la probabilidad real de que mi hija contraiga difteria, polio, tétanos o hepatitis B, y si las contrajera cuáles serían las consecuencias? Y también: ¿cuántos niños de la edad de mi hija enferman en nuestro municipio, en nuestra Area de Salud local, y en nuestra región? Y los niños que enferman ¿se recuperan o existen secuelas duraderas? Yo quería estos datos para averiguar qué pruebas existen de la eficiencia y la seguridad de las vacunas, es decir, ¿cuántos niños son inmunizados, y durante cuánto tiempo, tras la vacunación? Existe una diferencia entre vacunación e inmunización: vacunación significa contagio, mientras que inmunización significa crear un anticuerpo contra una bacteria o virus particular, contra el que en teoría hemos sido vacunados.

De modo que deseaba averiguar cuántas personas están inmunizadas. Pregunté esto porque no todas las personas vacunadas están realmente inmunizadas - y baso esta afirmación en datos facilitados por la propia medicina ortodoxa. Por lo tanto quería informarme sobre recientes investigaciones y chequeos de la eficiencia e inocuidad de las vacunas. Y por último, ¿qué reacciones adversas surgen hacia las vacunas, con qué frecuencia, y qué reconocimientos llevan a cabo mis Autoridades Sanitarias Locales antes de vacunar para prever reacciones adversas, y qué reconocimientos son llevados a cabo tras la vacunación para comprobar su inocuidad? No recibí respuesta alguna a estas preguntas, por la sencilla razón de que las vacunas son una "cuestión de fe". Ciertamente constituyeron una cuestión de fe cuando se usaban para combatir epidemias del pasado, y desde aquellos días no han vuelto a ser revisadas para determinar su eficiencia, peligrosidad o inocuidad. También señalé a las Autoridades que el tétanos neonatal desapareció en Italia antes de la introducción de las vacunas antitetánicas sencillamente por la mejora de la higiene; la difteria desapareció hace al menos diez años; y lo que es todavía más importante, mencioné el descubrimiento del Dr. Massimo Montinari de la Universidad de Bari de una relación directa entre serias patologías del sistema nervioso central y el deterioro del sistema inmunológico - nuestro sistema inmunológico resulta dañado por las vacunas, los antibióticos, los antipiréticos, los rayos X, los medicamentos sintéticos, las proteínas y grasas animales, los azúcares, los aditivos, los conservantes y muchos más. ¿A dónde pretendo llegar? Recordad que las vacunas son uno de los pilares fundamentales que sostienen la medicina ortodoxa: si la fe en las vacunas se derrumba, todo el edificio de la ortodoxia médica se viene abajo.

Ahora quisiera preguntaros: ¿qué es exactamente una enfermedad? Siempre nos han enseñado que una enfermedad es simplemente algo que contraemos, algo que "cogemos" - por ejemplo, "He cogido una gripe" - pero existe otra forma de verlo. Algunos dicen que una enfermedad es "construida": en otras palabras, para caer enfermo yo tengo que hacer algo para construir esa enfermedad. La enfermedad podría ser, entonces, una forma de reacción. ¿Estamos seguros de que la responsabilidad de una enfermedad recae en bacterias o virus, o hay algo más? ¿Por qué una persona padece una enfermedad, y otra persona no? ¿Por qué dos personas tienen distintos niveles de susceptibilidad o resistencia ante el mismo virus? ¿Qué significa ser susceptible o resistente? Esta es la cuestión. La medicina ortodoxa ha concentrado sus esfuerzos en buscar qué medicamentos pueden ser usados para combatir una enfermedad, pero de esta forma estamos ignorando los problemas de qué es la enfermedad y de qué depende. Sólo estamos buscando medicamentos. ¿Qué es un medicamento? Es una sustancia química que no pertenece al cuerpo humano, elegida para aliviar el dolor o aliviar los síntomas. Pero ¿realmente pensais que un medicamento es un tratamiento? Parto del supuesto de que la salud es un regalo que tenemos en el interior de todos nosotros. No tenemos que "buscar" nuestra salud, pero deberíamos evitar dañarla mediante un comportamiento insensato. Si dejásemos a la energía vital de nuestros cuerpos hacer su trabajo, la buena salud sería automática. Lo que realmente necesitamos hacer para mantenernos bien es tan simple que apenas parece necesario decirlo. Debemos vivir en armonía con la naturaleza, debemos amar, comer bien, respetar los ciclos de la vida, dormir, desempeñar un trabajo satisfactorio, compartir con otros. Si caemos enfermos, preguntémonos en cuál de estas áreas estamos escaseando. ¿En qué manera podemos mejorar? Simplificando, necesitamos mejorar nuestras vidas. Esta es la clave, aunque parezca banal. Soy un experto en ayuno terapéutico, que trata de un auto-redescubrimiento a través de reposar cuerpo y mente, recuperando nuestras energías en un estado de paz interior. Ahora quisiera responder a un pregunta que me han formulado con frecuencia, de una mujer que dice que tiene cáncer a pesar de ser vegetariana. Ciertamente el vegetarianismo no es suficiente para evitar caer enfermo, pero la enfermedad es un incentivo para el crecimiento interior: si lo consideramos como una oportunidad puede ser muy valioso para nosotros, de lo contrario nos conducirá inevitablemente a la muerte.

Preguntas:

P: ¿En qué consiste su ayuno terapéutico?

R: Mi método se basa en una preparación a base de frutas previa al ayuno, después un ayuno hídrico, en el cual se bebe sólo agua, y después una dieta frutariana. Más que terapias dietéticas generales, mi Centro realiza cursos de salud, cursos de una o dos semanas. Los ayunos hídricos nunca duran más de 3 semanas. Las otras dietas son dietas de desintoxicación.

P: ¿Utiliza el cloruro de magnesio?

R: Nunca lo he usado, porque personalmente no he tenido que tratar a niños con polio o difteria. Para nosotros los higienistas, la dieta es un factor fundamental de la medicina preventiva. Siempre recomiendo una dieta orgánica que contenga muchos germinados, precisamente debido al problema de la falta de magnesio en los productos de la tierra.

P: ¿Pueden los padres en Italia enviar libremente a la escuela a un niño no vacunado?

R: Repito que yo gané mi caso ante el Tribunal de Menores de Ancona, pero como ciudadano particular, no como médico.

Contribución del Dr. Proietti

No disponemos exactamente de una ley, sino de una circular del Ministro de Educación Pública a los Directores de Educación provinciales que elimina la obligación de vacunar a los niños para poder asistir a la escuela. Esto no es aplicable a las guarderías infantiles y jardines de infancia, para los cuales la vacunación sigue siendo obligatoria. Debería apuntar que los niños no vacunados no pueden infectar a los niños vacunados: el riesgo, si es que lo hay, es para el niño no vacunado. De modo que la negativa a aceptar niños no vacunados en las escuelas no está justificada médicamente, pero el chantaje hizo imponer una ley de obligatoriedad.

Para finalizar, quisiera recalcar que las vacunaciones pueden ser muy peligrosas, porque deterioran el sistema inmunológico y se necesitan muchos años para recuperarse tras la vacunación. Recordemos que nuestro sistema inmunitario se deteriora principalmente por las vacunas, una dieta incorrecta, las emociones, los medicamentos y muchas otras cosas, de modo que no debemos sorprendernos cuando de adultos caemos enfermos o nos falta vitalidad. Hablamos del aumento de la esperanza de vida: decimos que la gente vive más de lo que solían antes, pero no mencionamos que la gente que hoy tiene 70 y 80 años nacieron en las décadas de 1910, 1920 y 1930, y padecieron escasez de alimentos, con poca o ninguna carne, ninguna vacunación, pocos medicamentos; y ciertamente poseen un estilo de vida muy distinto de aquellos que crecieron en los años 1960. ¿Vivirán tanto los niños de hoy, viendo que en nuestros días la gente a los 40 años ya están empezando a tener problemas de salud?