Unión Vegetariana Internacional (IVU)
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33º Congreso Mundial Vegetariano
Chiang Mai, Tailandia, 4 - 10 de Enero de 1999
El Poder del Consumidor Vegetariano
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Este es el texto de la charla y debate posterior a cargo de Francisco Martín

El tema del poder del consumidor vegetariano trata sobre aquello que nosotros como consumidores vegetarianos podemos hacer para ejercer presión sobre el sistema económico y financiero que gobierna el mundo. El dinero es poder, y si los vegetarianos cuentan no es porque el mundo haya decidido de repente que el vegetarianismo es una filosofía maravillosa, sino porque las empresas que están haciendo dinero se han dado cuenta de que somos un grupo económico interesante, al que les gustaría abastecer, para poder aumentar sus beneficios. Viene a ser como decir: "Bueno, nos da igual cómo los animales sean salvados", para aquellos de nosotros que luchamos por los derechos de los animales. Nuestra principal preocupación es que podemos salvarlos, sea de la forma que sea. Idealmente el mundo debería ser más perfecto, pero no lo es. Y por tanto debemos encontrar formas para que las cosas que estamos intentando conseguir por el bien del planeta, por el bien de nuestra salud, la salud de los otros, y el bienestar de los animales y nuestras preocupaciones medioambientales, verdaderamente se hagan realidad.

Existen pautas para todo lo que el ser humano hace. Tenemos pautas de naturaleza religiosa, social, cultural o espiritual. Y la mayoría de ellas son aceptadas sin plantearse demasiadas preguntas. La gente que sigue estrictamente los dogmas de las religiones, las normas sobre las que funcionan las empresas, o cualquier otra estructura social, tiene unas pautas que deben ser respetadas para que el sistema funcione. Por lo que respecta a la economía en la producción de alimentos, también hay pautas. Pero deberíamos preguntarnos: ¿Tienen como propósito esas pautas mejorar la calidad de vida, la salud del individuo, la de todo el planeta, el bienestar de los animales, o qué persiguen realmente esas pautas? A veces esas pautas puede que estén ahí simplemente para perpetuar un sistema explotador, y esto es lo que tenemos que identificar como vegetarianos militantes. Y con esto, por supuesto, no quiero decir que deban existir agresiones de ningún tipo, ni de pensamiento ni de hecho. El militantismo (la forma en que yo lo describo), es aquello que todos los seres humanos sentimos que deberíamos hacer cuando pensamos que éticamente, y razonablemente, como seres humanos no podemos mantenernos al margen y dejar que las cosas sucedan de la forma en que están sucediendo, sin mostrar nuestra opinión.

También hay que comentar aquí la cuestión de qué se está haciendo para satisfacer nuestras necesidades como consumidores. ¿Estamos satisfaciendo necesidades reales o satisfaciendo deseos? ¿Y hasta dónde se puede llegar para satisfacer deseos cuando las necesidades reales no están cubiertas? ¿Cuán éticos somos? Creemos que estamos actuando éticamente, pero creo que cada día deberíamos preguntarnos a nosotros mismos: ¿Estamos haciendo suficiente? ¿Estamos haciendo las cosas bien? ¿No deberíamos estar haciendo algo para mejorar nuestra visión y actitud mentales y nuestras acciones?, porque lo que pensamos por supuesto influencia lo que hacemos. Y lo importante es lo que hacemos, no lo que pensamos, en términos prácticos. Este concepto de necesidad frente a deseo es un punto muy importante, porque en lo referente al consumo de productos, todos sabemos que estamos satisfaciendo deseos más a menudo que necesidades. Yo personalmente no bebo café - y no tengo nada contra la gente que bebe café, o té - sin embargo, una gran cantidad de esfuerzo humano y de explotación está involucrado en la producción de estos productos. Empezamos a ver las cosas desde un ángulo distinto. Si satisfacemos deseos, ¿hasta dónde podemos llegar en cuanto al uso y abuso de las tierras, el aire, los mares...? Estas preguntas son relevantes para la forma en que nos definimos como consumidores y el impacto que tenemos sobre el entorno global.

He mencionado el café y el té que también entran a formar parte del concepto de comercio justo. Existe ciertamente comercio justo de café y té, y me gustaría centrarme en los aspectos éticos y de salud de estos alimentos (o presuntos alimentos). El concepto de comercio justo implica una forma justa de comportamiento, en otras palabras, nos hemos dado cuenta de que no es justo tener trabajadoresclavos produciendo estos alimentos o productos que vamos a consumir, olvidando lo que involucra su producción. En otras palabras, deseamos pagar un precio justo por un producto que deseamos. Volviendo a la forma en que estos productos son obtenidos, ¿qué parte de lo que involucra la producción de estos bienes vamos a tomar en consideración? ¿Hasta dónde llegamos? ¿Aceptamos el uso de pesticidas para producir más cantidad de ese producto, para obtener más dinero por parte de ciertos países a corto plazo y arruinar su tierra? Porque finalmente la gente entiende al menos las causas de la desertificación y destrucción de las tierras. La gente dice: bueno, están sufriendo hambre, no disponen de nada más, por eso van y destruyen la selva, como las prácticas de roturación que todavía suceden en muchas partes del mundo.

Por otro lado, la producción de estos productos tiene otros efectos adversos. Se ha demostrado que es cierto, que si se consumen diariamente más de 4 tazas de café (como mínimo, quizás menos para algunos individuos), habrá efectos adversos sobre la salud. También el té es un producto que se usa en todo el mundo y también se conocen efectos sobre la salud de sus consumidores. Se ha demostrado científicamente que puede haber problemas de salud cuando se toman más de 6 tazas al día. Esto puede evitarse con el uso de infusiones de hierbas, pero existen aspectos de salud y medioambientales y debemos ser plenamente conscientes de las implicaciones de todo esto, cuando decidimos consumir un producto o no, o qué producto. Así como si procede del comercio justo o no.

Se realizan experimentos sobre animales con la mayoría de los productos, y aquí también, como consumidores podemos ser efectivos a la hora de detener prácticas injustas y horribles como el uso de los animales en la investigación. Nosotros como consumidores y vegetarianos tenemos un gran poder en este asunto. Debido a que estamos exigiendo productos que no estén testados sobre animales, muchas empresas como Beauty Without Cruelty (Belleza Sin Crueldad), The Body Shop, etc., han aparecido con estos criterios en mente: no testean sus productos sobre animales, los productos que usamos cotidianamente para la belleza o lo que sea.

También es importante tener en mente que todo lo que consumimos tiene un efecto negativo o positivo sobre otros y el medio ambiente antes de que compremos tales productos. Como consumidores vegetarianos, podemos también impactar en la forma en que las empresas fabrican estos productos, y podemos de hecho realizar boicots hacia ciertos productos que no son producidos éticamente, y ciertamente nos escuchan. Hay una empresa en particular, Nestlé, con sede en Suiza. El boicot hacia sus productos es el más mundialmente popular, por sus nada éticas prácticas comerciales de alimentos infantiles. Tan sólo mencionaré que Nestlé controla el 40% del negocio de las leches infantiles, y que donan muestras gratuitas de sus preparados a servicios sanitarios de nueve países que han sido estudiados. Y dan muestras gratuitas a las madres en 14 países, poniendo enfermeras "lecheras" en los hospitales como educadoras de salud, y podéis imaginar lo que supone semejante presión. Consiguen que las mujeres se sientan inútiles, de hecho hacen a las mujeres sentirse como productos de segunda mano, en lugar del sistema vital básico para sus bebés. Y por eso, mucha gente por todo el mundo se rebelan ante estas prácticas.

Estoy intentando enumerar los problemas que implica ser consumidor, y qué es lo que podemos hacer efectivamente para cambiar la situación global estando en una posición de minoría como consumidores. Porque el mundo como funciona actualmente está compuesto principalmente por consumidores ignorantes, que son controlados fácilmente por ciertas empresas que les están suministrando productos insanos, inútiles, peligrosos, y es tan sólo por el alumbramiento y las opiniones informadas de los consumidores éticos, que la situación no está tan mal como potencialmente podría estar. Así que simplemente abriría aquí un debate, si alguien desea realizar algún comentario sobre el tema.

DEL PUBLICO: Los preparados que Nestlé dona han sido prohibidos en Norteamérica. Ciertamente el producto más degradante ambientalmente que se produce sobre este planeta es el algodón. La industria del algodón emplea el 50% de la producción mundial de productos químicos, fertilizantes, insecticidas. Debido a que todos nosotros consumimos algodón en grandes cantidades, continúan haciendo todo esto. De modo que una de las cosas que podemos hacer es trasladar nuestro consumo hacia fibras naturales o cultivadas biológicamente, como por ejemplo, el cáñamo, que ha sido prohibido a lo largo del mundo por la sencilla razón de que las empresas químicas y los productores temen por sus productos. Las fibras como el cáñamo, cultivadas biológicamente, tienden a ser producidas por agricultores individuales y los emporios del algodón no pueden sacar beneficios de eso. De este modo se degrada el planeta. Si nosotros como consumidores cambiamos al cáñamo y otras fibras cultivadas orgánicamente (obviamente más caras), estamos haciendo varias cosas: aseguramos que la gente que está en posición de pobreza adquiere algo de la ganancia monetaria que parece estar acumulándose por encima de ellos, obtenemos un producto mejor y empezamos a hacer nuestro planeta un poco más sano.

F.M.: Es importante recordar e informar a la gente porque obviamente no lo van a hacer las empresas que anuncian sus productos en la televisión u otros medios de comunicación. De hecho, me refiero a que esta es la razón por la que los medios y la televisión comercial son máquinas lava-cerebros, por los programas que están emitiendo la mayoría de los canales actualmente, al menos en el mundo occidental. Opino que todos los anuncios publicitarios que se emiten en España (los mismos que se ven en toda Europa) realmente tienden a hacernos idiotas, o más idiotas de lo que podamos serlo ya.

El uso de productos biológicos es muy poco entendido por el ciudadano medio. Nos han enseñado a pensar que el precio es el elemento principal a considerar. Si vamos y decimos, "¿Cuánto cuesta esta camisa?", y oímos: "Mil pesetas", y luego "¿Cuánto cuesta aquella otra?", "Cuatro mil pesetas", vamos y compramos la de mil pesetas. No nos planteamos cuánto dinero más sería pagado por todos nosotros para limpiar la basura que en realidad es generada por el producto más barato. De modo que cuando la gente me dice: "Oh, pero este producto es más barato que ese otro", yo contesto "Bueno, aparentemente sí, pero ¿cómo valoras el coste? ¿Lo valoras en términos de lo que pagas directamente de tu bolsillo en un momento particular? ¿O pagas lo que en realidad involucra la producción de ese artículo en términos de que puede afectar tu salud o la de otros, o la salud del planeta, o la calidad de nuestro oxígeno, del aire, o lo que sea?. Ya sé que eso parecen ser intangibles, pero es importante hacer ver a la gente que sin esos intangibles no estaríamos aquí, ni siquiera existiríamos.

DEL PUBLICO: Tan sólo comentar que una cosa importante es que no se debe simplemente boicotear los productos o empresas sin más, sino que hay que hacerles saber que les estás boicoteando, porque si tan sólo dejas de comprar el producto, ellos ni notarán que están siendo boicoteados. Debéis hacérselo saber, debéis escribirles diciendo que estaréis boicoteando sus productos mientras sigan haciendo algo mal. Eso por supuesto, de una manera educada. Y otra cosa es que si una empresa hace algo muy bueno, deberíais también hacerles saber lo que pensáis.

DEL PUBLICO: Un problema es que muy a menudo la gente dice: "¿Qué puedo hacer yo como una persona aislada?", -pecialmente las mujeres dicen eso. "Los poderosos harán lo que quieran de todos modos y yo no puedo hacer nada". Pienso que es importante que la gente forme grupos, diciendo "Sí, uno es demasiado débil pero todos juntos somos fuertes". Tenemos muchos grupos en Austria y Alemania, por ejemplo, para la lactancia materna en vez de Nestlé, y dentro del grupo la gente se siente tan fuerte, especialmente las mujeres cogen tanto valor, para poder hacer boicot. Y por otro lado, hay que exigir los productos que queremos, porque debemos hacerlo, salir de una tienda diciendo: "Oh, no quiero esto, volveré cuando tengáis aquella cosa que yo quiero (o necesito)".

F.M.: Hay otra empresa que ha estado mucho de actualidad, McDonalds. ¿Quién no ha oído hablar de McDonalds? ¿Quién no ha oído sobre el famoso juicio de McDonalds? Podemos realmente enfrentarnos a los gigantes, porque aunque tienen dinero, tienen pies de barro en cuanto a sus fundamentos. Todo lo que necesitamos hacer es estar perfectamente organizados, y un pequeño puñado de personas podrían literalmente demoler los cimientos sobre los que se apoya cualquier gran empresa. Por supuesto, McDonalds está sacando ventaja de que la muchos consumidores -la inmensa mayoría de ellos- tienen de hecho sus cerebros lavados y es muy difícil desprogramar a esa gente, sólo mostrándoles cuáles son los hechos exactamente, y lo que representa ser un consumidor. La gente se mueve por la imagen; son empresas muy inteligentes. Yo creo que de hecho lo que necesitamos hacer como vegetarianos es ser tan listos como ellos.

Yo siempre miro los anuncios, le digo a la gente (algunos dirán "debe ser masoquista"), porque quiero estar absolutamente seguro de haber entendido como ese anuncio ha sido realizado. ¿Cuál es la empresa o el producto que están intentando imponernos? ¿Qué reacción están intentando obtener de nosotros? Y es realmente increíble cuando los observas. Los anuncios son muy breves, generalmente duran tan sólo algunos segundos. Pero han estudiado cada movimiento, los músculos de la cara, los ojos, la boca, todo está estudiado muy cuidadosamente. Ellos envían una imagen de una persona que se siente muy segura de sí misma, que es lo que mucha gente realmente desea. Vivimos en pequeñas cajas, la mayoría de nosotros, en grandes ciudades, pequeños apartamentos. Estamos todos básicamente concentrados en un sistema de masificación que nos convierte en extraños, nos comportamos muy insociablemente, porque vamos por nuestra cuenta y no hay demasiada interacción entre nosotros. Así que miramos la televisión, las imágenes con las que estas empresas pretenden que nos identifiquemos, y entonces decimos: "Sí, compraré ese producto".

Cuando digo que a los consumidores les han lavado el cerebro, lo que intento decir es que hay patrones que son establecidos por poderosos grupos que influencian la sociedad en su totalidad, que convierten algo en socialmente aceptable o inaceptable, y dentro de esos patrones la gente parece ser responsable, y no tener el cerebro lavado. Pero yo voy más allá y digo: bueno, como estos patrones han sido aceptados sin demasiadas preguntas, entonces me atrevo a decir: "Eso es un lavado de cerebro de una clase muy importante". Viene a ser como el sistema bipartidista en sentido político: a la gente se le da el concepto de democracia, pero a menudo no se dan cuenta de que les han engañado, que la democracia verdadera no existe realmente. Existe algo que puede que sea mejor que una dictadura abierta, por supuesto creo que todos estamos de acuerdo en esto, ¿verdad?

Precisamente porque los dos partidos siempre defenderán a la persona que está en desacuerdo con el otro partido, y esto te permite disponer de algún espacio para crecer y vivir sin recibir un disparo del otro, o ser raptado o abusado (o cualquier otra cosa) demasiado por parte del otro. Pero el concepto de democracia verdadera no existe realmente ni mucho menos; existe el poder y a veces un poder ejercido despiadadamente, o de algunas otras formas más sutiles. En el consumismo sucede exactamente lo mismo, la gente va y dice "Sí, quiero el producto más barato", y puede parecer una decisión muy sensata como consumidor. Por supuesto, como consumidor trato de obtener mis productos lo más económicamente posible. Todos lo hacemos. Pero ¿hasta dónde llegamos a la hora de pensar en las implicaciones de la producción o incluso del uso o de los contenidos o cualquier cosa involucrada en el producto que consumimos? ¿O incluso en la necesidad de ese producto?

Por ejemplo, en la publicidad de esos postres lácteos, sacan un anuncio en televisión con un niño preguntando a su madre. "¿Cuántos te daban cuando eras pequeña?", y ella dice: "Bueno, me daban dos",..."así que yo tengo que recibir dos unidades porque a ti te daban dos cuando eras pequeña", ¿sabéis a lo que me refiero?. Te hacen pensar en términos de cantidad, en términos de lo normal que es. Es como los teléfonos móviles hoy en día, si se oye un "ring, ring...", dices: "¿es el tuyo o el mío?". Es inconcebible que alguien no tenga uno, así va la sociedad en todos los aspectos. Simplemente entramos en ese esquema mental, y todo el mundo debe tener uno de esos aparatejos. Y todo el mundo debe tomar uno de esos postres. Si dices: "Bueno, yo soy crudívoro, no tomo esas cosas", por ejemplo, o "No consumo productos lácteos", o "Soy vegano y no consumo lácteos" o algo parecido, entonces te has quedado fuera, no eres parte de nosotros. Esto es a lo que me refiero, debemos ampliar el concepto que tenemos de un consumidor. El consumidor informado es aquel que sabe más que ninguno de nosotros sobre los productos que consumimos. No estoy diciendo que alguno de nosotros sea realmente un sabio, realmente hay que saber un montón sobre lo que está pasando con los productos de consumo. No sólo en términos de cuántos productos animales son utilizados, sino también en términos de lo que está involucrado en la producción de esos artículos.

DEL PUBLICO: Incluso los niños tienen el cerebro lavado hasta cierto punto. Yo les veo entrar a los supermercados, a buscar yogures Danone, porque los sacan en la televisión todo el tiempo.

F.M.: Sí, es cierto, Danone o cualquier producto que se anuncia incansablemente, finalmente hace a la gente pensar "bueno, si se ve tanto, debe ser el mejor".

Las grandes empresas desean permanecer en los negocios. En Gran Bretaña, McDonalds por ejemplo, debido a una gran presión pública, ellos saben que hay un fuerte movimiento vegetariano allí. De modo que han sacado la "hamburguesa vegetariana", que no se comercializa en otros países donde los consumidores son más ignorantes, y temen que si introducen este producto, nadie compraría las de carne, porque no ha existido una cultura de la carne semejante. Es parte de su estrategia para seguir en el negocio: "Bien, de acuerdo, si no vamos a venderles esto, les venderemos aquello; lo hacemos por negocios". Hay muchos aspectos, todo es muy complejo. Has hecho algo ético -al menos has buscado un producto que no contiene alimentos de origen animal, pero hay muchos otros aspectos implicados. Yo no iría allí a comer una de ellas, decididamente no iría jamás, pero si alguien lo hace, ¿cómo debo tomármelo?

"Qué hay de malo en McDonalds" ha sido una campaña llevada durante muchos años desde que una par de jóvenes británicos confeccionaron un panfleto. Y McDonalds tomó acciones legales contra ellos, porque querían acabar con ello. Han existido boicots a McDonalds desde donde llega mi memoria, así como a Burger King. Las razones básicas han sido siempre el uso abusivo de la tierra, los animales y el hecho de que nunca mostraron mucho respeto por el medio ambiente en cuanto a los materiales empleados para servir sus productos, desperdicia una tremenda cantidad de recursos y contamina. Necesitan un increíble número de árboles simplemente para producir la basura que nos venden.

DEL PUBLICO: Yo pienso que es importante para un activista tomar información de la gente ordinaria que no sabe nada del abuso de los animales, quienes por ejemplo cuando compran una flor en una tienda no piensan en los pesticidas usados para producir esa flor ni en los animales que han sido sometidos a pruebas de toxicidad para aprobar el uso de ese pesticida. Yo creo que una de las mejores formas de tomar contacto con la gente ordinaria es dejarse ver por las calles. Y me temo que la gente ordinaria, incluyendo mi propia familia y mis mejores amigos, es terriblemente ignorante de lo que está pasando.

F.M.: Creo que ella ha puesto un excelente ejemplo con las flores. Es realmente lo que he estado intentando recalcar como núcleo del problema. Si ves un precioso escaparate, lleno de preciosas flores, ¿quién pensaría jamás que pueda existir algo malo en ese producto? Pero aquellos que han observado el proceso del producto desde el principio hasta el final, que han visto por dónde ha ido pasando y por qué y lo que conlleva su producción, no pensarían del mismo modo.

Debemos concentrar nuestras energías principalmente en atajar asuntos éticos muy importantes, y el principal de ellos es que los animales, seres vivientes, no sean empleados para producir nada, ningún producto comestible. Y esto es lo que hacemos como vegetarianos. Pero existen grupos de protesta especializados que están preocupados por los asuntos medioambientales, pero que pueden no ser vegetarianos necesariamente.

DEL PUBLICO: Tenemos un enorme poder de consumo aquí en este congreso, esta semana. Dos cosas me han molestado un poco aquí en Chiang Mai, sobre lo que podríamos hacer algo. En un almacén de piedras preciosas (algunos hemos estado allí en las excursiones), las preciosas gemas eran maravillosas, pero afuera al otro lado del aparcamiento, hay un mini-zoo de asfalto con animales en pequeñas prisiones, sin hierba, y con aspecto realmente miserable, y tristes y aburridos, y no es nada agradable. Podríamos boicotearles o pensar en realizar una petición firmada por todos, no es aceptable mantener animales en estas condiciones. Otra cosa es que en los templos, suele haber cestas llenas de pequeños pájaros, que la gente compra para darles la libertad.

F.M.: Sí, pero suele haber problemas a veces a la hora de decidir qué es lo que podríamos hacer. Por ejemplo, todos los días estamos recibiendo los diarios tailandeses, donde están hablando sobre el congreso, de hecho. Y veo fotos en esta especie de suplemento o sección, donde cada día hasta hoy he visto peleas de perros en la página. No entiendo la lengua tailandesa, de modo que no sé de qué va exactamente, aunque parece ser una sección sobre las peleas de perros, un informe habitual semejante a los de los toros. No lo sé. Creo que sería bueno que la gente que ha asistido al congreso nos diera sus opiniones sobre lo que han visto en el país que no les gustase, para que quizás pudiéramos escribir oficialmente una carta agradeciendo a las autoridades correspondientes la hospitalidad que hemos gozado en Tailandia y demás, sin embargo apuntando esas cosas que nos gustaría ver finalizar, porque han herido nuestra sensibilidad. En España las peleas de perros no están permitidas, pero todavía tienen lugar en un par de comunidades mediterráneas, de forma clandestina. Pero aquí parece ser legal. Y las peleas de gallos también.

Puede que encontremos un poco difícil atravesar las barreras culturales. Sobre los pajarillos, yo alcanzo a comprender la intención que tienen. Pero como todas las intenciones, si no son cuestionadas se convierten en hábitos. Estoy seguro de que es muy agradable liberar a un pájaro que está encarcelado en una jaula, es lo que a todos nos gustaría hacer. Pero se convierte en un mal negocio para mantener funcionando este buen hábito.

DEL PUBLICO: Algo positivo: en Austria hemos conseguido a través de demostraciones y trabajo en la calle que la última granja de animales para peletería fuera cerrada, así que ya no queda ninguna granja de animales. Y otra cosa buena, en todo el país hemos recaudado un fondo para formar a profesores desempleados sobre derechos de los animales, y nos han permitido entrar en las escuelas, en toda Austria -toda una batalla- para instruir a los niños sobre los derechos de los animales (incluso a los de 6 años). Tuvimos una gran lucha con los poderes, porque decían que los niños llegaban a casa diciendo "No quiero comer huevos ni carne nunca más" y las familias y madres estaban horrorizadas, pero finalmente lo conseguimos, en toda Austria se permite a estos profesores en las escuelas.

DEL PUBLICO: No sé si habréis oído hablar sobre la acción contra Nestlé en Italia que sucedió recientemente, con los Panetone. Acabó en un absoluto desastre. El Panetone está a medio camino entre el pan y un pastel (obviamente no es vegano; no lo he probado). Se comen tradicionalmente en Lombardia, durante las navidades. Y enviaron dos Panetone envenenados a una agencia de prensa de Bologna. El A.L.F. (Frente de Liberación Animal) italiano reivindicó la autoría de los hechos, y dijo que era una protesta contra la manipulación genética. Dijeron que los Panetone envenenados estaban en todas las tiendas. Por supuesto, los medios de comunicación empezaron a hablar de "eco-terroristas", y crearon una reacción realmente negativa. Y cabía esperar lo que pasó. Nestlé reaccionó, y recibió mucha publicidad, empezaron a regalar Panetones gratis por las calles, esto fue televisado. Se convirtió en una maravillosa publicidad para Nestlé. Además la gente empezó a comprar más Panetones como acto de solidaridad. Yo pienso que esto nos enseña que debemos controlar este tipo de acciones dentro del movimiento de derechos de los animales.

F.M.: Tan sólo un pequeño comentario sobre esto. Durante muchos años he oído y visto lo que sucede en todo el mundo en cuanto a desobediencia civil, y acciones que no son legales, llevadas a cabo por grupos en apoyo de campañas de derechos de los animales. Igual que la del Panetone, algunas otras acciones han tenido lugar antes, como el chocolate envenenado. Mi comentario personal es que estos productos ya están envenenados de por sí, yo jamás intentaría envenenarlos todavía más, porque no hay necesidad de ello. Por eso, siempre he dicho a los activistas: "¡Olvidadlo! No lo hagáis nunca, porque estáis incluso dando credibilidad al producto; estáis dando a entender que el producto era comestible antes de que os metierais con él, y eso en realidad no es cierto". Así que ¿por qué llegar a esta situación? Tan sólo digo que el producto está envenenado por sí mismo, debido a lo que ya contiene, oficialmente. No hay necesidad de añadir nada más para hacerlo más venenoso.

Existen por supuesto acciones que son justificables desde un planteamiento ético, aunque no desde un planteamiento legal. Si alguien irrumpe en un laboratorio para rescatar a un perro que está siendo torturado, creo que la mayoría de la gente ética diría "No veo nada malo en esa acción"; quizás sea ilegal entrar allí, pero éticamente no se podría decir que condenes la acción. Pero la acción para el laboratorio y la sociedad es un acto criminal, porque han dañado la propiedad privada. Sin embargo no constituye un acto terrorista; ¿cuántos de nosotros hemos llegado a matar a alguien? Pero ¿cuántos de nosotros hemos resultado heridos, incluso en manifestaciones pacíficas? En cambio a mí casi me mataron a la puerta de una plaza de toros en España, a manos de la gente que apoya las corridas de toros, que son tan agresivos.