International Vegetarian Union (IVU)
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La Nutrición y las Alergias

por Renato Pichler, Presidente de Schweiz. Vereinig für Vegetarismus (SVV)

de EVU News, Num. 1, 1996


Las alergias se han difundido epidémicamente durante los últimos años. Más y más gente padecen de ellas. Los síntomas más comunes son: la fiebre del heno, el eczema, un hinchazón de las amígdalas en la garganta y en la faringe.

El término "alergias" normalmente inhibe la búsqueda de las causas verdaderas. En vez de tratar de encontrar las causas, muchas veces medican los síntomas y diagnostican la "enfermedad" como incurable. Mirando la fiebre del heno como ejemplo, se puede ilustrar claramente que ésa no puede ser la manera más eficaz:

El polen ya existía antes de la aparición del hombre sobre la Tierra. El organismo humano nunca tuvo ninguna dificultad. La fiebre del heno sólo se conoce desde las últimas 2 o 3 décadas. No hay ninguna prueba que indique que el polen de repente se convirtió en "agresivo", no obstante, el polen recibe la culpa de la fiebre del heno en vez de buscar laz razones dentro del propio organismo. Puesto que la fiebre del heno se ha vuelto común sólo en años recientes, es obvio que hay que buscar las causas en los estilos de vida diferentes. Todos aquellos (pocos) médicos que trataron de investigar estas causas concluyeron que las proteínas animales juegan un gran papel en muchas de las alergias humanas. Respecto a la fiebre del heno, eliminar las proteínas animales (1) de la dieta durante unos 3 años puede conseguir una curación casi completa si a la vez se presta atención a una dieta saludable con una alta ingestión de alimentos ricos en nutrientes vitales. Muchas alergias no se pueden curar sin dejar aparte la proteína animal completamente. Se puede ver esto claramente con la así llamada neurodermatitis (2) [eczema de la piel que cubre el cuerpo entero] de los bebés. Muchos bebés reaccionan con la neurodermatitis cuando sus madres cambian de la leche materna a la de vaca (bebés con reacciones severas pueden verse afectados incluso si la madre ingiere leche de vaca mientras lo amamanta).

Puesto que la proteína animal se considera como 'extraña' al organismo humano, el cuerpo del niño tiene que desembarazarse de ella tan rápidamente como sea posible. Durante este proceso, la piel puede considerarse como un órgano de eliminación. El eczema de la piel del bebé no es una mala reacción a la leche de vaca, sino una reacción apropriada del sistema inmunitario ante una proteína que es extraña y nociva al organismo humano. Naturalmente, la neurodermatitis desaparece tan pronto como se reemplaza la leche de vaca por la leche de almendras o frutas mezcladas.

Si se sabe que la proteína animal se considera como cuerpo extraño a nuestro organismo, especialmente cuando se calienta (3), no es sorprendente que la leche sea el alimento más conocido como causante de alergias. Por eso, es cuestionable si uno debe clasificar la reacción normal del sistema inmunitario como una enfermedad. Sería más correcto llamar enfermos a las personas que no muestran ninguna señal de eliminación de los venenos mientras consumen constantemente altas cantidades de proteíanas animales calentadas. Porque incluso si los síntomas no se manifiestan inmediatamente, no quiere decir que el cuerpo no haya sido torturado durante mucho tiempo ya. Cuando las consecuencias por fin aparecen después de unos años o aun décadas, desafortunadamente, su relación con el modo de vida queda ignorada.

Si se sabe que la proteína animal se considera como cuerpo extraño a nuestro organismo, especialmente cuando se calienta (3), no es sorprendente que la leche sea el alimento más conocido como causante de alergias. Por eso, es cuestionable si uno debe clasificar la reacción normal del sistema inmunitario como una enfermedad. Sería más correcto llamar enfermos a las personas que no muestran ninguna señal de eliminación de los venenos mientras consumen constantemente altas cantidades de proteíanas animales calentadas. Porque incluso si los síntomas no se manifiestan inmediatamente, no quiere decir que el cuerpo no haya sido torturado durante mucho tiempo ya. Cuando las consecuencias por fin aparecen después de unos años o aun décadas, desafortunadamente, su relación con el modo de vida queda ignorada.

Aun si uno enferma "sin ton ni son", se debe siempre tener presente que el organismo humano no es un mal diseño y que cada síntoma de enfermedad tiene, por lo menos, una causa. Mediante la eliminación de la(s) causa(s), la salud corporal puede restablecerse. La supresión de síntomas causa más perjuicios que beneficios. Si la eliminación de sustancias tóxicas por la piel se previene de cualquier manera, el veneno causa problemas internos en el cuerpo con el paso del tiempo. Esos problemas son más serios que una erupción sobre la piel.

Hay que concluir que la nutrición juega un gran papel en las llamadas enfermedades "incurables". Además de otras causas, el asma puede ser también una reacción del sistema inmunitario ante los alimentos animales. Uno de los programas de investigación científica de los pacientes de asma que llevan una dieta con muchas frutas y verduras y totalmente carente de alimentos animales (=vegana) demostró que ˇdespués de cuatro meses el 71% y después de un año hasta el 91% mejoraban! (4). La leche se ha probabo como una causa de asma.

Se puede oír decir a menudo que un comestible cualquiera, que se consume con frecuencia, no provoca ninguna alergia puesto que se darían cuenta de las consecuencias inmediatamente después de haber consumido dicho producto. La razón de por qué no es el caso se clarifica en el párrafo siguiente:

El enmascaramiento es responsable del deseo del "adicto" por su propio comestible o bebida específica. Así se explican términos tales como "hábito", "endurecimiento", y "tolerancia" que se usan para describir sensaciones generales cuando los fenómenos desagradables desaparecen cuando uno se ha acostumbrado al comestible que causa reacciones alérgicas, o a una sustancia química (específicamente como resultado del enmascaramiento).

Cuando una madre dice que su hijo vomitó después de haber tomado leche de vaca introducida por vez primera, y más tarde dice que ahora no sólo la tolera, sino que también goza de la leche porque ha insistido en alimentarlo con leche, ella habla (sin saberlo) de una alergia enmascarada al comestible(5)

Por desgracia, la característica de una alergia enmascarada a un alimento es muchas veces que uno no se da cuenta de ninguna consecuencia inmediata después del consumo del alimento, sino que tiene un fuerte anhelo de comerlo regularmente.

Notas referenciadas:
(1) Incluso la carne (también aves de corral, pescado y salchichas), huevos, leche y productos lácteos (2) En Alemania, cada tercer bebé ya está infectado con dermatitis (de: Moll/Spiller: Schachmatt den Allergien, 1994, pág. 9). (3) La pasteurización ya comúnmente utilizada es suficiente para reducir drásticamente el valor de la proteína. Los productos lácteos no se pueden comprar inpasteurizados. La carne normalmente se come después de calentarla. (4) Carper, Jean: Alimento-milagro-medicina [Wundermedizin Nahrung], Econ-Verlag, pág. 335 (5) Mackarness, R.: Alergias a Comestibles y Sustancias Químicas, 1986, pág 135, citado en: Recht, Ute: Desórdenes de la Conducta debidos a una Dieta Incorrecta [Verhaltensstörungen durch Fehl-Ernaehrung], Novalis-Verlag, 1993, pág 52 f., Sfr. 22.00.