Unión Vegetariana Internacional (IVU)
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Una pequeña historia acerca de un "león"

de EVU News, Núm. 1, 1996


Desde luego que el nombre de nuestro pequeño buscador de asilo no es "Ali", "Omar" o "Sahib", porque definitivamente el no nació en nuestro vecindario, en "'Lüneburger Heide' en donde sólo las "hormigas león" (Plannipennia) existen en los bosques como larvas de "libélulas", algo así como "moscas de la caca". Simplemente lo llamamos Peter, Piere, Pietro o Pit. Nuestro pequeño invitado desde hace algunas semanas escucha estos nombres regularmente- o no. Ronronea cuando deja que lo acariciemos y disfruta visible y audiblemente de nuestra presencia y de la comida que le damos. El lector bien dispuesto ya lo ha descubierto: un pequeño gato estaba sentado y congelado en la puerta de nuestra casa, sin lamentarse de nada. Y ¿qué corazón no siente compasión de una criatura que necesita ayuda con los terribles bajos grados de frío?

Fácilmente dicho y escrito. Ese es el problema inicial de una familia de vegetarianos. Bueno, antes ya habíamos tenido "mamíferos comedores de carne" como visitantes. No, no sólo los seres humanos que descuidan o no conocen la orden de Dios que está al principio de la Santa Biblia, la orden sobre qué comer, pero también perros y gatos que nos saludan moviendo sus colas y que obviamente les gusta estar con nosotros. Existió una vez un pequeño gatito, al que los vecinos encontraron y rescataron de un tarro de basura. De esta manera algunos contemporáneos no sólo tiran la "basura que consumen" sino que también se deshacen de algunos conciudadanos problemáticos de nuestra "sociedad malgastadora".

Bueno, este gatito que encontraron es un Buen Samaritano, tomó algo de leche y…..incluso una señora de nuestro barrio le dio algunas salchichas que había comprado en la tienda. Tratamos de alimentarlo con pequeños trozos de nuestras hamburguesas de avena fritas, hechas de harina de soya, trigo negro, copos de mijo, a veces un poco de queso e incluso cebollas y ajos. Todo fue devorado vorazmente. También lo hacía "Héctor" nuestro perro bóxer que cuidábamos. El prefiere la comida casera a la comida de perro. ¿Cómo es posible eso? Sabemos que el famoso director del circo Sarrasani, Hans Stosch-Sarrasani, cuando la carne era muy cara en los años 20, alimentaba a sus animales de presa, leones, tigres y leopardos con comida vegetariana. Incluso había cosechado una nuez especial, la nuez de Brasil. Sus animales eran saludables, su piel era brillante y reluciente y hacían sus trucos excelentemente. No sólo su agresividad se calmó y llegaron a ser pacíficos entre ellos. ¿Será esa una indicación de que de esta manera el ser humano será más pacífico con los demás?

Como ven hasta los animales de presa pueden ser vegetarianos. Y en caso de necesidad los hombres que nacen herbívoros pueden vivir su vida como carnívoros. Por ejemplo los esquimales que viven en los hielos eternos, algunas veces lo tienen que hacer para sobrevivir. Pero incluso ellos no pueden vivir sin las plantas como comida. Se comen los vegetales que están en el estomago de sus presas. "Esquimal" es un nombre Indio de burla y significa "comedores de carne cruda". Se llaman a ellos mismos "Inuit", seres humanos reales, y no tienen una palabra para "guerra". Pero tienen una expectativa de vida de sólo 42 años.

[imagen: Chica con gato]
Del vegetariano Franz Marc:
'Chica con gato' 1912
Se puede recordar lo que dijo el Dr. Rudolf Steiner, el fundador de la Antroposofía, en una conferencia en 1923: "Hay animales, que no comen carne, como nuestras vacas. Si hacemos el experimento de alimentar con carne a una manada de bueyes, los bueyes se volverían locos".

El hombre "tuvo éxito" en el experimento cuando trasformó los desechos de los mataderos desde un "proceso de raspado" a "harina de carne" o "puré de carne" y alimentó a las vacas para obtener más y "mejor" leche y carne. ¡La conexión con la "Enfermedad de las vacas locas" es obvia!

De vuelta a nuestro pequeño Peter: Diariamente me acompaña a un campo cercano, donde dos ponys de Islandia, de 24 y 25 años, pasan los últimos días de sus vidas. Les traemos los restos de frutas y vegetales o sólo los acariciamos. Nuestro pequeño "león" disfruta todo eso y olfatea los alrededores con su cola parada en el aire. No le interesan los ratones ni las aves o no le interesan más. Ignora las pajareras con comida que están en nuestro jardín, pero le gustan mucho las madejas de lanas con las que jugamos.

Con San Francisco deseándole a todos los lectores PAX ET BONUM

- pasdeloup - Werner

Traducido por Oriana Vásquez