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El Impacto de los Experimentos Animales en el Desarrollo de la Medicina Moderna

Deutsch - from EVU News, Issue 1 /1997 - English - Français - Italiano

Dr.Rambeck
Bernhard Rambeck tiene su licenciatura doctoral en bioquímica. Desde el año de 1975 es el jefe del departamento de farmacología del Centro para Epilepsia en Westfalia (D). Es autor y co-autor de varias obras científicas. Escribió el libro: Mythos Tierversuch (El Mito de los Experimentos Animales, véase EVU News 4/96, Libros)
En todas las épocas, los humanos han tratado de curar las enfermedades o heridas y aún vencer la muerte. Los conocimientos esenciales de los sanadores venían de la observación de los humanos y los animales enfermos y sanos. Los exámenes anatómicos de los difuntos también hacían un gran papel en ciertas eras. En cualquier cultura, los sanadores y médicos trataban de prevenir las enfermedades por la nutrición adecuada, la evitación de las substancias venenosas, y el equilibrio físico-mental. Cuando, sin embargo, ocurrían las enfermedades, trataban de curarlas con una gran variedad de drogas principalmente basadas en las plantas. Siempre se han conocido los métodos quirúrgicos, e incluso hace miles de años ya sabían anestesiar a los enfermos mediante el uso de hierbas alucinógenas y somníferas. La meta de las escuelas y academias médicas era la transmisión de conocimientos relativos al tratamiento de las enfermedades y las heridas.

Claro que todavía había ciertas personas que trataban de aprender los secretos de la naturaleza por la experimentación sobre animales, en reos convictos, o en los prisioneros de guerra. Pero no se acontecía muy frecuentemente. Hasta finales del siglo XIX, la mayoría de los médicos trataban a sus pacientes según el principio "nil nocere" -lo primero no dañar- pero no prestaban mucha atención a la cuestión de si un animal enfermado artificialmente o herido intencionadamente traería nuevos descubrimientos para la terapia humana.

La introducción de la vivisección

Sólo a mediados del siglo XIX, Claude Bernard, fisiólogo francés, convirtió los experimentos animales en un hito para los conocimientos médicos con la publicación de su libro: Introduction à l'étude de la Médecine experimentale (Introducción al Estudio de la Medicina Experimental, 1865). Así forzó la ciencia médica hacia una dirección materialista inimaginable entonces. Bajo condiciones terribles y sin anestesia, empezó a operar perros y gatos y les hizo experimentos fisiológicos. Se sabe por muchos documentos que la crueldad de sus métodos horrorizó a la mayor parte de la profesión médica. Hasta el comienzo del siglo XX, los partidarios de la medicina experimental triunfaron en las universidades. Los que viviseccionaban trataron de transferir los resultados de los exámenes animales a los humanos. En muchos casos, podía tener un fin nefasto para el paciente porque en aquellos días, como hoy en día, no se podía predecir si trasladar los resultados de los animales a los humanos funcionaría o no. Solo la experiencia clínica demostraría si se podría usar con éxito una terapia o medicamento en la medicina humana.

El Significado Real de los Experimentos Animales en Medicina

Debido al hecho de que, desde la época de Claude Bernard, muchos científicos en el campo de medicina utilizaban los experimentos animales y la experiencia clínica a la vez, es casi imposible hoy de determinar de qué método proceden los descubrimientos. Seguramente, los experimentadores y sus partidarios atribuirían cualquier éxito en el tratamiento y curación de enfermedades a la investigación basada en experimentos animales. Pero, los historiadores han probado que el progreso más significativo en la ciencia médica no se consiguió con la experimentación animal. Hasta los comienzos del siglo XX, las enfermedades contagiosas fueron la principal causa de muerte en el mundo industrializado. Su gran descenso desde el principio del siglo condujo a un aumento de la experanza media de vida, y puede atribuirse a las mejoras de la medicina social, de la mayor higiene y mejor nutrición, y del modo de vida, pero seguramente no al desarrollo tardío de los antibióticos y vacunas.

La Idea de la Curación

La introducción de los experimentos animales y sus principios científicos movió el énfasis de la curación hacia una mecanización con respecto a la reparación de órganos defectuosos. La curación en su forma original con su aspecto holístico implicaba tanto al cuerpo como al alma. Pero, en la ciencia médica de hoy, la curación y la terapia sólo se consideran válidas si encajan en los valores científicos básicos. La introducción sistemática de la experimentación animal en las ciencias médicas desde mediados del siglo XIX ha conducido a una sustitución más frecuente de las ideas vitalístas y holísticas por modelos científicos. Es obvio que es mera especulación tratar de formarse una idea de las ciencias médicas si la experimentación animal no hubiera aparecido. Quizás las medidas de prevención -tales como las que condujeron a un descenso enorme en las enfermedades infecciosas- habrían tenido éxito a gran escala. Tal vez la homeopatía y sistemas alternativos semejantes se habrían desarrollado al nivel de métodos científicamente aceptados. Pero todo eso es presunción.

La experimentación animal como fruto de su tiempo

Por otro lado, es evidente que las ciencias médicas del siglo XX, con su orientación hacia los experimentos animales, es fruto de su época, una época en la que todo parece ser posible técnicamente, desde la exploración lunar hasta el transplante de órganos. La experimentación animal como un medio de las ciencias médicas sí encaja en el siglo presente, totalmente materializado: lo que no se puede medir no existe. Y cuando la curación no se puede explicar ni probar materialísticamente, se la llama charlatanería o una mera fantasía.

No es por casualidad que la experimentación animal no apareció antes del siglo XIX. De un punto de vista técnico, las ciencias habrían podido efectuar unos exámenes semejantes hace muchos siglos ya. Los experimentos animales sólo se consideraron útiles cuando se aceptó que los humanos son un mamífero mucho más superior. Mientras formaba parte de la idea filosófica generalmente aceptada de que los seres humanos diferían de los animales en sus cualidades mentales y espirituales, no había una base para la investigación experimental con animales. Los experiementos animales sólo "tendrían sentido" cuando la ciencia declarase que el hombre es un "mono" más desarrollado. Por otro lado, la experimentación animal trajo un modo de pensar científico muy mecanizado a la medicina.

El uso de la experimentación animal llega a su máximo

Después de Claude Bernard, el número de experimentos animales aumentó contínuamente hasta mediados del siglo XX. El máximo probablemente fue alcanzado cuando se efectuaron los primeros transplantes cardíacos e inmediatamente después del desastre Contergan (Talidomida). Con los transplantes cardíacos de Barnard -sólo en el estado Apartheid "desalmado" del Africa del Sur- pareció posible sobrepasar el último obstáculo de la ciencia tecnomédica que se suponía, a largo plazo, remedio para cualquier problema médico. La caída empezó con el desastre Contergan que había ocurrido a pesar de todos los estudios toxicológicos. Claro, esa tragedia se usó como excusa para efectuar un número aun más grande de experimentos animales, pero mientras tanto la confianza ciega en las ciencias tecnomédicas había sufrido un golpe considerable.

La tradición de la experimentación animal en la medicina moderna ha provocado que las industrias y universidades hagan grandes inversiones en las investigaciones con animales, esperando que revelen soluciones para los peores problemas médicos de hoy, especialmente para las enfermedades del corazón y cardiovasculares, cánceres, SIDA, diabetes, epilepsia, y enfermedades reumáticas y alérgicas.

El Experimento en las Ciencias

Un aspecto esencial de las ciencias naturales se ha aplicado a las ciencias médicas: el experimento bajo la exclusión más amplia del factor casualidad. No hay duda de que este principio ha ayudado a las ciencias empíricas a conseguir mucho éxito. Desde Galilei y Newton, se han descubierto muchas constantes y leyes físicas a través de experimentos. En exámenes físicos y químicos trataron de determinar la relación entre causa y efecto en su forma original y de excluir toda influencia que la casualidad pudiera tener sobre el resultado.

El Experimento Médico

Refiriéndose a las ciencias médicas, este principio significa que los efectos de las substancias químicas, influencias físicas u operaciones se examinan usando el modelo animal. Al repetir el experimento o efectuar el mismo experimento con un número mayor de animales, los científicos tratan de excluir todas las influencias accidentales sobre los resultados.

Cuando se usa una substancia nueva con pacientes, cualquier influencia que el experimentador -o mejor dicho el supervisor clínico del estudio- y la mera casualidad puedan tener, se evitan normalmente por un "estudio con placebo controlado y sin previo aviso". Esto significa que cuando se experimenta con drogas, el paciente y el médico responsable ignoran si se está usando la droga experimental o un placebo (sin agentes activos) y en qué secuencia. Aplicando métodos matemáticos estadísticos, se verifica el significado de los resultados. Haciendo esto, el paciente es reducido a un simple sistema físico de causa y efecto - como lo era el test animal que le precedió.

Pero con esta forma de proceder, no se consideran algunos problemas generales. Un experimento sólo tiene sentido si de hecho incluye las cantidades más esenciales de influencia. Cuando se investiga una enfermedad humana con un modelo animal, constituye un problema desde un punto de vista metodológico puesto que existen diferencias monumentales entre un ser humano y un animal en lo referente a su fisiología, su bioquímica y su metabolismo. Pero, ante todo, la más importante cantidad de influencia no se puede modelar en los animales, esto es, la influencia psíquica, mental y espiritual en la formación, desarrollo o progreso de una enfermedad.

La Lógica Cuestionable de los Experimentos Animales

Un experimento físico sólo puede resolver las cuestiones físicas y un experimento químico sólo puede resolver las del campo químico. La cuestión es si hay realmente un "experimento médico." Cuando se trata del arte de la curación, ¿podemos experimentar en un sentido científico? Hay seguramente una manera de realizar estudios sobre los seres humanos o los animales con una formulación bioquímica o fisiológica de la proposición, tal como "¿Cómo reaccionaría un animal (una rata, p.e.) si se le administrara etanol (alcohol etílico) o metanol (alcohol metílico)?" En ambos casos, el animal demostrará más o menos unos efectos secundarios violentos. Pero, ¿qué relevancia tiene tal prueba para los humanos? Un humano a quien se le administra etanol reaccionará de manera similar al animal, pero usando metanol pronto le causará ceguera, pero no es así con la rata. Se puede encontrar la causa de estas reacciones tan distintas entre humanos y ratas en los distintos métodos de procesamiento del metanol en el hígado. El problema de la dependencia fisiológica del etanol se puede también estudiar en los animales. Se les puede administrar alcohol a las ratas durante un período más largo y después de la interrupción, estudiar sus síntomas de abstinencia. Pero aún dejando aparte las diferencias inprevisibles entre las dos especies, se sabe bien que la dependencia al alcohol en los humanos no es sólo de carácter bioquímico, sino también psicofísico (lo cual no se puede estudiar sobre un animal). Por consiguiente, no hay -a pesar de todos los modelos animales- ninguna droga para tratar la dependencia al alcohol. El reproche de que la ciencia médica basada en la experimentación animal sólo tratará los síntomas, tiene su origen en el hecho de que un experimento terapéutico en un sentido holístico no es posible y que las pruebas con animales sólo inciden en una parte de los aspectos sin previsibilidad exacta sobre su relevancia para los seres humanos.

El Progreso de la Medicina a Pesar de los Experimentos Animales

Ud. se preguntará, por supuesto, por qué a pesar de la cuestionable extrapolación de los resultados basados en experimentos animales obtenidos en los últimos 80 o 90 años, se ha desarrollado un número creciente de terapias obviamente eficientes. He aquí la respuesta: no se debe a los experimentos animales, sino a pesar de ellos se consiguió desarrollarlos y estudiarlos en pruebas clínicas para averiguar su eficacia. Aunque en décadas recientes el número de experimentos animales ha aumentado astronómicamente, raramente han llegado al descubrimiento de nuevos agentes activos y no hay ningún descubrimiento sensacional contra las plagas modernas como el cáncer y las enfermedades cardíacas crónicas. Por otro lado, se sabe actualmente que esas enfermedades muchas veces se pueden evitar con una dieta vegetariana y con un modo de vida razonable sin cigarillos ni alcohol.

El Peligro de la Experimentación sobre la Medicina

El gran daño que las ciencias médicas han provocado debido a la experimentación animal consiste en el sobreénfasis del aspecto científico con una supresión simultánea de los aspectos mentales y espirituales para la salud y las enfermedades en los seres humanos. Nadie negaría que ciertos mecanismos importantes en el sistema funcional de los humanos y de los animales se expliquen fácilmente sobre una base científica. Pero el enorme paralelismo forzado por el sistema de investigaciones sobre animales conduce a creer que sólo esos aspectos son esenciales para la salud y las enfermedades que se explican científicamente y que se prueban tangiblemente. Debido a este error fundamental, la ciencia médica de hoy investiga sin hacer caso al núcleo del problema que causa una enfermedad cualquiera y no progresa en la lucha contra las más esenciales enfermedades epidémicas de la civilización, y todo esto sucede a pesar de las inversiones más gigantescas y la existencia de una cantidad increíblemente grande de conocimiento detallado.

La Crítica de los Experimentos Animales desde el Punto de Vista Científico

Es por buenas razones que ha crecido conisderablemente una actitud general de rechazo hacia los experimentos animales y es apoyada cada vez más incluso por los médicos y científicos críticos. No es tanto por razones de bienestar animal como por la aceptación del hecho de que una orientación mecánica y materialista en las investigaciones médicas ha conducido al arte de curar hacia un "callejón sin salida". Los modos de pensar reduccionistas han reducido los conceptos de la vida, la conciencia, el alma, la enfermedad, la salud y la curación a unas ideas fundamentales bioquímicas y físicas, y a simples interpretaciones mecánicas, dejando de lado el aspecto holístico. Así, algunos de los valores más esenciales se han perdido.

La medicina del futuro

¿Los médicos del futuro realmente van a curar, o serán meramente unos autómatas guiados por la industria? Hay muchos signos hoy en día que prueban que la práctica de las ciencias médicas ha alcanzado sus límites en todos los aspectos, y que los pacientes (así como los médicos) las consideran desorbitantemente caras, en cierto modo muy peligrosas, y, con respecto a las más importantes enfermedades epidémicas, totalmente ineficaces. Si la raza humana va a sobrevivir los problemas globales de la época moderna, las ciencias médicas recogerán la herencia de los métodos curativos tradicionales y poco convencionales incorporando un conocimiento científico útil. La experimentación animal dejará ciertamente de tener importancia, y quedará en la historia de la ciencia médica como una gran equivocación asesina.

Para contactar: Dr. Bernhard Rambeck
Bethel, Maraweg 13, 33546 Bielefeld, Germany (Alemania),
Tel.+49 521 144 3236, Fax: +49 521 144 2027




Traducido por Doug Duea