Unión Vegetariana Internacional (IVU)
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Los vegetarianos y la salud
de la Sociedad Vegetariana Británica (Vegetarian Society UK)
  • 1 Parte - Introducción - Una dieta vegetariana sana
  • 2 Parte - Enfermedades cardiacas - Hipertensión - Obesidad - Diabetes
  • 3 Parte (esta página) - Cáncer - Cáncer de colon - Cáncer de mama - Otros cánceres
  • 4 Parte - Diverticulitis - Cálculos biliares - Cálculos renales -- Osteoporosis -- Otras enfermedades -- Las intoxicaciones alimentarias y los residuos de pesticidas -- Artritis reumatoide -- Síndrome nefrótico -- El Proyecto China de Salud
  • 5 Parte - Bibliografía/Referencias

Cáncer

El cáncer es la segunda mayor causa de mortalidad en Gran Bretaña, contabilizando el 25% del número total de fallecimientos. La dieta se estima puede estar vinculada al 30-70% de los cánceres (Doll, 1990). Algunos cánceres, como el de colon, mama y próstata, están claramente relacionados con la dieta (Cummings y Bingham, 1998).

Sir Kenneth Calman, Oficial médico en jefe, declaró (1997) que "existe una relación entre la ingestión de carnes rojas y el cáncer".

El Estudio Vegetariano de Oxford encontró que la mortalidad causada por el cáncer era un 39% menor entre los vegetarianos en comparación con quienes comen carne (Thorogood, 1994).

Un estudio realizado a más de 23.000 vegetarianos Adventistas del Séptimo Día encontró que los niveles de mortalidad por cáncer eran el 50-70% de los de la población en general, para diversos cánceres no relacionados con el consumo de alcohol y tabaco (Phillips, 1975).

El profesor Nick Day, de la Universidad de Cambridge, y el Estudio Europeo sobre la Probabilidad de contraer el Cáncer declaran que los vegetarianos pueden padecer un 40% menos de cánceres que la población en general.

La recomendación dietética dada por el Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer para minimizar el riesgo de contraer cáncer incluye la reducción en la ingestión de grasas y el incremento en el consumo de frutas, vegetales y cereales integrales.

Cáncer de colon

Los vegetarianos tienen menos posibilidades de contraer cáncer de colon que los no-vegetarianos (Phillips, 1980). Las incidencias de cáncer de colon se han relacionado fuertemente con el consumo de carne (Armtrong, 1975, Singh y Fraser, 1998). Willet (1990) llevó a cabo un estudio a más de 88.000 mujeres con edades comprendidas entre los 34 y los 59 años. Las mujeres que consumían carne roja cada día mostraron un riesgo dos veces mayor de desarrollar cáncer de colon que las mujeres que consumían carne roja menos de una vez al mes.

La reducida incidencia de cáncer de colon en los vegetarianos puede ser atribuida a diferencias dietéticas entre las que se incluyen la ingestión elevada de fibra, frutas y vegetales, y la reducción de la ingestión total de grasas y de grasas saturadas. El mecanismo por el cual una dieta vegetariana protege contra el cáncer de colon no está claro y se está realizando muchísima investigación en este área.

Se ha sugerido que los ácidos biliares secundarios son cancerígenos, lo cual podría jugar un papel importante en el cáncer de colon. Estos se derivan del metabolismo bacteriano de los ácidos biliares primarios producidos en el hígado y segregados después en el intestino. Los vegetarianos tienen niveles más bajos de ácidos biliares secundarios que los no-vegetarianos (Turjiman, 1984). Las diferencias en la flora bacteriana entre los intestinos de los vegetarianos y los no-vegetarianos también pueden ser importantes. Se ha demostrado que la flora bacteriana de los vegetarianos posee una capacidad reducida para transformar los ácidos biliares en carcinógenos potenciales (Johansson, 1990).

El papel de la fibra en la prevención del cáncer de colon también puede ser importante. Esto fue intuido por primera vez en 1971 cuando se sugirió que la alta incidencia de cáncer de colon en los países occidentales estaba relacionada con dietas pobres en fibra. A otros componentes dietéticos asociados con los alimentos ricos en fibra, como el ácido fólico, también se les han atribuido efectos protectores.

Cáncer de Mama

Las pruebas también sugieren que una dieta vegetariana protege contra el cáncer de mama (Phillips, 1975). Ello puede ser debido al elevado aporte de fibra y la reducción de grasas en las dietas vegetarianas. Las dietas vegetarianas pueden alterar los niveles de hormonas sexuales en la circulación sanguínea, lo que puede tener un efecto beneficioso. Se cree que la fibra es protectora por modificar los niveles de estrógenos en la sangre.

Estudios hechos a chicas adolescentes muestran que la edad de la primera mestruación se retrasa en aquellas que son vegetarianas (Sabate, 1992). Se cree que cuanto más avanzada sea la edad en la que se inicia la mestruación, menor es el riesgo de sufrir cáncer de mama en la edad adulta.

Otros cánceres

Diversos estudios señalan que los vegetarianos también son menos propensos a padecer otros tipos de cáncer.

Mills (1989) estudió la incidencia de cáncer de próstata entre 14.000 Adventistas del Séptimo Día, encontrando una relación entre un elevado riesgo a contraerlo y un elevado consumo de productos de origen animal.

Mills (1988) también encontró una relación entre el cáncer de páncreas y el consumo de productos de origen animal. Se demostró que aumentar el consumo de frutas, vegetales y legumbres tenía un efecto protector.

Rao (1989) encontró que la dieta vegetariana resultaba protectora contra el cáncer de esófago.

Otros estudios han mostrado que los vegetarianos sufren una menor incidencia de cáncer de pulmón. Esto suele ser frecuentemente atribuido a la tendencia entre los vegetarianos a ser no-fumadores. Un alto consumo de frutas también se ha demostrado que protege contra el cáncer de pulmón. (Fraser, 1991).