Unión Vegetariana Internacional (IVU)
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Cerdos
de la Sociedad Vegetariana Británica (Vegetarian Society UK)

Hay entre siete y ocho millones de cerdos en el Reino Unido, criados principalmente para obtener tocino, jamón, carne y salchichas. La mayoría son criados en condiciones muy intensivas, pasando la mayor parte de su vida recluidos en espacios mínimos.

Los cerdos son animales sociales, inteligentes y curiosos por naturaleza. En un principio, los cerdos vivían en bosques, hurgando en la tierra en busca de frutos secos, semillas, raíces y larvas. No ensucian su zona de descanso, y el mito de que los cerdos son en cierta manera sucios se debe a su costumbre de revolcarse en lodo húmedo. Lo hacen para refrescarse cuando las temperaturas son altas y para deshacerse de los insectos.

PRODUCCIÓN PORCINA

Las cerdas son fecundadas por primera vez cuando tienen entre seis y ocho meses. Entre el 80 y el 90% de las cerdas del Reino Unido reciben inseminación artificial. La preñez dura 16,5 semanas y una cerda dará a luz entre 5 y 25 lechones por camada (un promedio de entre 10 y 12). Los lechones son destetados antes de tiempo entre dos y cuatro semanas después (el destete se produciría en condiciones normales entre las semanas 12 y 14), y una semana después la cerda será inseminada de nuevo.

El promedio de cerdos criados por cerda es de 22 al año, aunque muchas cerdas crían más. Las cerdas producen entre cuatro y siete camadas antes de acabar agotadas, y son sacrificadas tres o cuatro años después para obtener salchichas, pasteles de carne y otros productos de baja calidad. La esperanza de vida natural de un cerdo es de 10 a 15 años. Las cerdas pasan al menos dos tercios de su vida gestando.

Hay 800.000 cerdas reproductoras en el Reino Unido. Alrededor del 50% permanecen en recintos interiores, hasta hace poco en establos para cerdas (establos con barrotes, tan estrechos que la cerda no puede darse la vuelta) cuyo uso es todavía generalizado fuera del Reino Unido, o atadas. En los establos con cadenas se ata a la cerda con una cadena pesada que va unida a una correa alrededor del cuello o del cuerpo. El suelo es de cemento o enrejado y no tiene lecho. Cuando se las encadena por primera vez, las cerdas pueden llegar a angustiarse mucho y forcejean frenéticamente. Con frecuencia presentan cojera, llagas y otros problemas en extremidades, lomo y cadera. Las cerdas muestran además un comportamiento estereotípico de roer y morder los barrotes del establo.

La legislación aprobada por el gobierno en octubre de 1991 tuvo como resultado la prohibición de todos los establos y encadenamientos a partir del 1 de enero de 1999. Sin embargo, mucha carne de cerdo se importa de otros países europeos. Según la legislación de la UE, los encadenamientos se prohibirán en todos los países de la UE a partir de 2005, pero no se han tomado medidas contra los establos para cerdas.

Entre las alternativas a los establos y a los encadenamientos se incluye alojar a las cerdas en grupos en recintos interiores. Las cerdas permanecen en cercados y pueden tener un lecho. Cada vez son alojadas más cerdas al aire libre en sistemas menos intensivos y esto se debe en gran medida a la legislación por el bienestar de los animales.

Una semana antes de dar a luz, las cerdas son trasladadas a jaulas de parto donde permanecen entre dos y cuatro semanas hasta el destete de los lechones. Las jaulas de parto son jaulas metálicas apenas más grandes que la cerda, sin espacio para girarse. Cualquier intento de moverse le producirá a la cerda inevitables roces contra los barrotes de la jaula, causándole llagas, rasguños e hinchazón. El fuerte instinto de construir un nido con hojas, hierba o paja se ve completamente frustrado. Más del 80% de las cerdas gestantes son alojadas en jaulas de parto. Estas jaulas se utilizan porque se afirma que de lo contrario los lechones acabarían aplastados por la cerda al tenderse sobre ellos. Sin embargo, a las cerdas en este tipo de jaulas se les impide maniobrar o acostarse con cuidado, por lo que los lechones corren peligro de ser aplastados por la cerda en caso de que ésta se tendiese de forma brusca. Los estudios demuestran que la mortalidad de los lechones no varía entre sistemas con o sin jaulas.

La intensificación ha dado lugar a un mayor número de problemas derivados de enfermedades, especialmente frecuentes entre lechones. La neumonía vírica, la meningitis, la enfermedad vesicular porcina, el síndrome reproductor y respiratorio porcino y las diarreas se encuentran entre las muchas enfermedades que pueden afectar a los cerdos. Para evitar esto se han desarrollado métodos exentos de patógenos específicos (SPF) para criar lechones en un ambiente estéril. Una idea que gozó de cierto éxito en el pasado conlleva matar a la cerda poco antes del parto y extraer a los lechones que todavía se encuentran dentro del útero. Se traslada el útero en su totalidad a una sala estéril y se libera y cría a los lechones. Los métodos exentos de patógenos específicos se emplean en una pequeña proporción de la piara reproductora.

Tras el destete, los lechones se crían en grupos en pequeños corrales o en jaulas metálicas. Los suelos enrejados o perforados sin lecho suelen causarles heridas en las extremidades. Los corrales normalmente están secos, masificados y mal iluminados. Los cerdos pueden llegar a aburrirse y a volverse agresivos y podrían producirse mordeduras de colas y peleas excesivas.

Debido a esto, a menudo se les cortan los incisivos y las colas a los lechones. Los dientes se cortan casi a nivel de la encía sin anestesia. Asimismo, seccionarles la cola no requiere anestesia. Ambas operaciones pueden realizarse pocos días después del nacimiento sin la presencia de un veterinario.

Además, algunos lechones macho son castrados sin anestesia. Esto se hace para evitar el “olor sexual”, un fuerte sabor de la carne de los verracos sexualmente maduros. Sin embargo, los cerdos son sacrificados por lo general antes de alcanzar su madurez sexual y se calcula que menos del 5% de los verracos producen carne de olor inaceptable.

Tras unas seis semanas, los cerdos son trasladados a una nave de engorde. Se trata normalmente de cercados interiores con suelo enrejado o de cemento y sin lecho. Se seleccionan unos cuantos cerdos como ganado reproductor. El resto se envía al sacrificio.

SACRIFICIO

Los cerdos son sacrificados normalmente tras un período de entre cuatro y siete meses. Los cerdos de los que se obtiene carne fresca son habitualmente sacrificados entre uno y dos meses antes que los cerdos destinados a producir tocino. Aproximadamente se sacrifican 15 millones de cerdos al año.

El sacrificio de los cerdos se lleva a cabo mediante aturdimiento seguido de degüello. Normalmente son aturdidos eléctricamente colocando pinzas a ambos lados del cuello detrás de las orejas. Se cree que a una elevada proporción de cerdos no se les aturde de forma adecuada, debido a que las pinzas no permanecen en su sitio durante el tiempo suficiente o por una incorrecta aplicación. Además, muchos mataderos podrían utilizar rutinariamente un voltaje inadecuado. Debido a esto, muchos cerdos recobran el sentido durante el desangrado o incluso antes del degüello.

Algunos cerdos son aturdidos empleando gas carbónico. Esto es menos frecuente en el Reino Unido pero su uso está muy extendido en otros países como Dinamarca. El aturdimiento mediante dióxido de carbono ha sido intensamente criticado por los científicos por ser inhumano, ya que los cerdos presentan dificultad para respirar e hiperventilación mientras intentan escapar.

REPRODUCCIÓN

La cría porcina es una industria muy importante, siendo seleccionadas las razas por su rápido crecimiento, elevado contenido en carne magra y otras características económicamente deseables. El Reino Unido lidera la industria mundial de cría porcina con empresas como la Pig Improvement Company (PIC) y la National Pig Development Company (NPD).

Los cerdos actuales han sido criados selectivamente para conseguir un crecimiento más rápido, lo cual puede producirles cojera y otros problemas en las patas, ya que los cerdos no son capaces de soportar su propia ganancia rápida de peso. Se calcula que alrededor del 15% de los cerdos sufren cojera, aunque esta proporción podría ser considerablemente mayor en algunas piaras. Las cerdas reproductoras tienen el problema añadido de tener que hacer frente a lechones lactantes que crecen rápidamente. Esto puede causarle a la cerda una pérdida de peso y de tejido óseo que le provocaría fracturas de cadera o de la columna vertebral.

Los criadores de cerdos han desarrollado recientemente una nueva cerda con un número mayor de mamas y camadas más numerosas. Esto se ha logrado cruzando una raza tradicional británica con el cerdo chino Meishan. Las cerdas Meishan presentan hasta 18 mamas y un promedio de 16 lechones por camada, en comparación con las 12 mamas y los 11 lechones de las razas británicas. Tienen un alto contenido en grasa, por lo que no satisfacen los requisitos de la industria cárnica. El cruce ha producido un híbrido, denominado Manor Meishan, con las ventajas del Meishan pero con un contenido en carne magra. La industria porcina espera que esta nueva raza produzca entre 30 y 40 lechones al año.

Otras investigaciones en torno a la reproducción han tenido como objetivo desarrollar razas menos propensas al estrés. El síndrome de estrés porcino (SEP) se atribuye a un gen específico, denominado gen del halotano. El SEP da lugar a una carne pálida e insípida de baja calidad, mal aspecto y una duración de almacenaje reducida. La reproducción selectiva ha producido razas en las que se ha eliminado el gen del halotano. Estos cerdos exentos de estrés tienen una menor mortalidad (especialmente durante el transporte al matadero, cuando muchas muertes pueden producirse) y se afirma que producen carne de mayor calidad.

Es posible que las técnicas de ingeniería genética adquieran importancia para producir cerdos todavía más rentables en el futuro. Una empresa australiana ha desarrollado un cerdo que incorpora un pequeño segmento de material genético humano. Los cerdos producen más hormona del crecimiento, por lo que crecen con mayor rapidez ingiriendo una cantidad menor de alimento y producen carne muy magra. Los intentos previos de producir cerdos transgénicos en los Estados Unidos generaron cerdos impotentes, artríticos y apenas capaces de mantenerse en pie.

Traducido por Paula Piñeiro