El vegetarianismo y
el Hambre
Científico medioambiental: Alfredo Akira Ohnuma Jr.
E mail: fred@guiavegano.com
Publicó el 02/01/2007
Fisiológicamente, nuestro cuerpo responde o
nota automáticamente cuando sentimos hambre. Aunque también se discute en otros
niveles espirituales sobre la necesidad que tenemos del alimento, el asunto del
alimento invariablemente se relaciona con el mantenimiento de las actividades
que gobiernan la vida en la Tierra.
Producir alimentos requiere espacio y
tiempo, porque para cada individuo, es fundamental gastar bastante energía para
suplir y satisfacer sus necesidades eventuales. Asociado a la deficiencia del
sistema político, principalmente en los países emergentes, que distribuyeron el
poder adquisitivo irregularmente, los hábitos alimentarios de la población
intensifican el número de víctimas del hambre en el mundo que alcanza 826
millones de personas aproximadamente, según el informe anual de FAO (la
Organización para la Agricultura y la Alimentación). Datos disponibles en: www.fao.org. Este
número representa a 2 personas aproximadamente de cada 10 que subsisten
con hambre crónica por el mundo.
El vegetarianismo como hábito alimentario,
se asocia a una distribución barata más justa y eficiente, contribuye para
reducir la privación por alimento en las poblaciones menos privilegiadas que
sienten esta carencia fisiológicamente. Esto puede demostrarse por la
producción mundial de granos conque es alimentado el ganado: porque se consumen
cantidades enormes de funciones nutritivas que podrían ser mucho mejor
aprovechadas en caso de que fueran directamente distribuidas para abastecer a
la población humana.
La producción de alimentos
Fomentar la producción de animales/pastos
de corte exige gastos alarmantes que observamos cuando reunimos información con
el propósito de minimizar los impactos globales y generar una mejoría en un
sistema compartido de distribución de los alimentos. Para tener la idea
cuantitativa del gasto que producen alimentos de origen animal y vegetal, el
déficit puede ser superior a 150 veces cuando comparamos, por ejemplo, la
producción bovina con la producción de maíz. Este dato es válido para la misma
cantidad de tierra (4 hectáreas) y el mismo intervalo de tiempo entre
cosecha o corte (5 años). Para este cálculo no se ha considerado el
número de cosechas que pueden obtenerse anualmente, tendiendo a todavía
aumentar la ventaja en la producción de alimentos vegetales.
Ilustración 1 - la Desproporción en la
producción de vegetales y animales.
La ilustración superior, compara la
producción en la cantidad de kilos de varios alimentos vegetales con la carne
bovina, debido a la producción de valor igual en el espacio y en el tiempo.
Necesidades proteicas
Tomando en consideración los aspectos
nutritivos de cada uno de estos alimentos, mas específicamente el índice proteico,
es posible obtener en promedio la cantidad efectiva que cada una de estas
cosechas o cortes tendrían de proteína. Esto significa que, en la cantidad y en
la calidad, la producción de comidas vegetarianas, supera y provee mucho mayor
provecho respecto a las expectativas con que son alimentados por los animales
de corte.
Ilustración 2 - diferencia en la cosecha de
proteínas comparando alimentos vegetales y animales.
Esa deficiencia productiva en la calidad y
en la cantidad de los alimentos de origen animal encarece el desgaste
medioambiental como también provoca una imputación respecto a los problemas
socio-económicos.
Todos esto es debido al hecho que la
proporción más grande de los alimentos en los granos y cereales son desviados
para atender el comercio del ganado, siendo esto directamente responsable por
aproximadamente el 70% del consumo de estos alimentos.
Consumo alimentario
Tomando como base estos mismos datos,
podemos considerar la necesidad del consumo de un hombre, por ejemplo, de 70kg.
Su demanda nutritiva pide al día por término medio aproximadamente 70g de
proteína. Con esta cantidad generada de proteínas en la cosecha productiva de
estos alimentos se podría suplir con fríjol a este hombre durante casi 75 años
o con el milho durante más de 130 años. La soja es la comida que más
vidas pudieran sustentar esta demanda a largo plazo, siendo superior a 400 años
de suministro proteico. Para la carne bovina, los 121kg de proteína adquirida
en el mismo espacio y tiempo de producción aportarían un periodo relativamente
corto de cinco años de suministro proteico para alimentación. En otros
términos, la producción de carne es onerosa, desgastante y un tanto perjudicial
sin prestar atención al desperdicio que ella genera. Y sin tener en cuenta los
impactos generados medioambientalmente, provocados por la producción de los
animales/pasto de corte.
Ilustración 3 - el posible Período de
consumo de necesidades proteicas para los alimentos vegetales y animales.
Estos datos demuestran la capacidad que los
alimentos de origen vegetal poseen y ofertan en cantidad y calidad
nutricionales. En caso que estos alimentos pudieran producirse para atender la
demanda de los subnutridos, ciertamente no serian recogidos los restos de
comida como es hoy en los botaderos por las personas que pasan hambre.
Estimativo de personas alimentadas
proteicamente
El dato demuestra la relación
proporcional y el beneficio barato y social generado en la preferencia por el
consumo de alimentos vegetales en el combate del hambre. Esto puede confirmarse
a partir del número de las personas que pudieran alimentarse proteínicamente
utilizando el mismo criterio de demanda nutritiva individual, la
igualdad en la distribución económica, espacio y tiempo de producción.
La ilustración representa el número de las
personas alimentadas con la proteína de calidad correspondiente al tipo de
alimento. Aunque la carne bovina sea un alimento de alto valor proteico, su
producción es considerada costosa cuando nosotros relacionamos o
extendemos su capacidad productiva con el correr del tiempo. La cantidad de
nutrientes de la carne distribuida en el tiempo se vuelve inviable e
impracticable cuando se tiene como objetivo reducir la carencia por
alimento. Se destaca que las pautas en la ingestión de proteínas indican el
porcentaje de 10% del valor calórico total como proteínas.
Ilustración 4 - Número de las personas
asistidas por alimentos vegetales y carne bovina según la capacidad de aporte
de proteínas.
Siendo así, el consumo de alimentos
de origen animal, particularmente la carne proveniente del ganado, además de
causar un desperdicio funcional debido a la mala distribución de los alimentos,
se resume aquí como uno de los factores responsables por el aumento del
"azote del hambre" en el mundo.
Tabla cuali-cuantitativa de producción y el
período de consumo estimado para alimentos vegetales y la carne bovina
Tabla:
Kg.
Cal/100g
Gramos de proteína
% incorporado de proteína
Valor calórico
Kg de proteína
Años
# Personas alimentadas
Maíz
34.000
365
9,4
10%
3.366
132
48.086
Soja
32.000
416
36,5
33%
10.464
410
149.486
Arroz
19.000
359
8,0
9%
1.691
66
24.157
Poroto
8.000
336
20,0
24%
1.880
74
26.857
Carne bovina
210
330
36,0
58%
121
5
1.730
(*) Se refiere al alimento que puede suplir las exigencias proteicas.
Agradecimientos especiales al Dr. Eric Slywitch, por la colaboración en el
cálculo de proteínas.
Referencias consultadas:
FUNDACION SALVAR LA TIERRA (1992). Nuestro Alimento, Nuestro
Mundo. Las Realidades de una Dieta basada en los animales, Santa Cruz/EUA,
1992. FAO (Organización para la Agricultura y la Alimentación). Informe anual.
Datos disponibles en: www.fao.org. Accedí
el 23 diciembre 2006.
IBGE (2000). Censo 2000. El instituto brasileño de Geografía
y Estadísticas.
Brasil, 2000
OHNUMA JR., A. A. (2004). Los elementos del
Hábito (In) sustentable. Presentado en el 36° Congreso Vegetariano Mundial.
Sociedad Vegetariana Brasilera. Florianópolis, 8-14 nov. 2004.
SLYWITCH, E., (2006). Alimentación sin
carne - guía práctica.
TACO (2006). Tabla brasilera de Composición
de Alimentos. Universidad de Campiñas. Núcleo de Investigaciones en
alimentación. NEPA/UNICAMP.
Disponible en: http://www.unicamp.br/nepa
Accedí 23 diciembre 2006. Versión 2.
Segunda Edición. Campiñas/SP.
WINCKLER, M., (2004). Fundamentos del
vegetarianismo. Opinión de la Asociación Dietética Americana sobre las Dietas
vegetarianas. Río de Janeiro/RJ. Editora de páginas amarillas.
Fuente:
http://www.guiavegano.com.br
Dennis Zagha Bluwol. Reflexiones sobre los
movimientos "ambientalistas" y de "liberación animal" bajo
la óptica del concepto de "naturaleza" en los tiempos del
capitalismo.
Ing. Alfredo Akira Ohnuma Jr.
El vegetarianismo y hambre
Cambios drásticos en las condiciones del
planeta.
¿Para que sirve la deforestación?
Impacto ecológico.
Ecoterra
La voz 'del ambiente
Cambios drásticos en
las condiciones del planeta
Un escenario nada
prometedor
Alfredo Akira Ohnuma Jr.
PhD. En ciencias en Ingeniería ambiental
E-/mail: Las actividades humanas consumen
variablemente gran parte de los servicios provistos por los ecosistemas.
Atender ˝gratuitamente˝ la demanda creciente de las necesidades de
subsistencia humana no ha sido una de las mejores formas para garantizar una
vida segura y decente. A partir del estudio previo del relato Viviendo solo de Nuestros
Medios –El Capital Natural y el Bienestar Humano, en la Evaluación
Ecosistemica del Milenio (AEM), UNESCO (2005), casi dos tercios (2/3) de los
productos ofrecidos por la naturaleza, para ayudar al consumo humano, están en
proceso de rápida declinación en todo el mundo. En otros términos, Existen
beneficiaderos de captura por parte de la ingeniería desarrollada en el
planeta que agotan los recursos del capital natural de la Tierra.
Se identifican problemas serios de orden
global que tienden a afectar el bienestar humano: las condiciones drásticas de
varias especies de peces; la vulnerabilidad de millares de personas viviendo en
regiones secas y sin servicios locales fortalecidos por los ecosistemas (como
la disponibilidad del agua) y por último; Una amenaza constante sufrida
por el planeta debido a los cambios climáticos y a la polución de los
nutrientes.
El noble servicio que la naturaleza nos
presta ante nuestras necesidades permite: Alimentar a los pueblos, proporcionar
bienestar y abrigo, facilitar el desarrollo económico, Generar beneficios
marginales de satisfacción individual y colectiva, en fin, cuidar
"sumisamente" el tejido de la vida del cual nosotros hacemos parte
Sin embargo, ante este período de consumo salvaje e inaudito de las actividades
humanas, los ecosistemas han estado sufriendo consecuencias desagradables.
Tabla – Cambios indicativos en el
ecosistema y sus efectos
Reducción en el nivel de las aguas de ríos
y lagos para irrigación, por el uso creciente industrial y domestico duplicado
en 40 años (1960-2000). Agotamiento de acuíferos y pérdida de la biodiversidad.
Devastación de bosques nativos.
Aproximadamente el 24% de la superficie terrestre transformada en áreas de
cultivo. Reducción de la flora y la fauna y del potencial de eliminación de
especies en vía de extinción; Descontrol del clima (declinación del ciclo del
carbono).
El crecimiento acelerado global y las
variaciones climáticas. Aumento climático de más de 1° Celsius en los últimos
años y la proyección creciente de hasta 5° Celsius en la temperatura promedio
de la superficie del globo antes de 2100. Alteraciones en el ciclo
natural de calentamiento y enfriamiento del planeta; la dificultad de
migración de especies para áreas más apropiadas: la supervivencia en la
adaptación, la pérdida de biodiversidad.
Influjo del nitrógeno reactivo. Su
almacenamiento se ha duplicado en los últimos 150 años. Desequilibrio
ecológico, volumen alterado y flujo declinatorio de los ríos Declinación de los
estanques pesqueros. Reducción de la biomasa marina, especialmente la pesca
predatoria, de un 90% respecto al nivel artesanal. Eliminación de la biota
marina; inicio de la moratoria de la pesca comercial en 1992.
Una descripción de escenarios de AEM
representa cambios significativos que indican variaciones en el
consumo de los servicios de los ecosistemas y pérdida consecuente de la
biodiversidad y deterioro de algunos servicios. Los tipos medios de
especies en la extinción, por ejemplo, y las proyecciones derivadas de
modelos confirman la desaparición de especies amenazadas, debido a la pérdida
del hábitat y al consumo de energía.
Ilustración - Tasa de especies en
extinción.
Las previsiones no son nada agradables
cuando eliminamos las condiciones de resiliencia de los sistemas naturales. La
conducta actual incluye cambios probables que afectan la salud del capital
natural y sobrecargan excesivamente los riesgos sobre el bienestar humano. Eso
hace parte de la propia ley de la naturaleza.
Con el aumento de la densidad de la
población y la despreocupación frente a las acciones antrópicas, los
sistemas que componen la síntesis de la vida (los vegetales, animales y
biológicos) pasaran a sufrir presiones aún mayores y la tendencia es que la
infraestructura local, de la cual todas las sociedades dependen, correrán el
riesgo de volverse cada vez mas extraños, si es que ya no se encuentran.
REFERENCIAS:
UNESCO (2005). Viviendo solo de Nuestros
Medios. El Capital Natural y el Bienestar humano. Mensaje de la Junta
Coordinadora de Evaluación Ecosistemica del Milenio. Valoración del
Ecosistema del milenio. 29p.
Fuente:
http://www.guiavegano.com.br